Sin afan, sin apuroAfición: ¡a tierra!
Marzo 08 de 2010La afición y la tierra son dos términos designificados muy diferentes. En general los sentidos de estas palabras puedenser varios: científicos, religiosos o sociales. Pero, específicamente hablandode fútbol: son dos sentidos casi que antagónicos.
La afición es etérea, vive en el aire, vuela, esutópica, es idealista, sueña con el invicto, con la invencibilidad (queparadójicamente no es imbecilidad), con títulos a granel, con rivales ‘muertosde miedo’, con campeonatos mundiales, con triunfos eternos, justos y bellos.
La tierra, en cambio, es concreta, sólida, realista,pesada, totalmente vencible por cualquier cometa o asteroide, tópica,amenazante, se relaciona con la vida pero también puede destruirla. La tierrapuede ser fea, injusta y fugaz.
La afición desea el paraíso; pero está en la tierra.Entonces, a veces navega por ríos de leche y miel, ríos de resultados y devictorias efímeras, o no tanto. Sin embargo, otras veces se golpea contra latierra, aterriza y se da cuenta que solo desea, que siempre está deseando elparaíso y la gloria.
La gloria del liderato y del campeonato mundial; peroen últimas, todo ese mundo es terrenal: ¡los mejores del mundo!, dijeron lascrónicas deportivas. El gozo de ser mejor elevado al nivel de gloria, al nivelde una idea que se degrada en medio del gozo.
Pero los resultados son ambiguos: hay ocasiones (muchasquizá) en las que goza el rival; y esa presencia lujuriosa en él, significa almismo tiempo, ausencia de lujuria en la afición.
Y ahí está el absoluto antagonismo: cuando ese gozoterrenal, esa embriaguez de título está en el rival; no puede estar en laafición. Y cuando ese gozo es de la afición, ésta lo eleva al nivel de gloria,y entonces se instala en el aire y deja la tierra.
De todas formas la afición sueña, siempre estásoñando, mientras que la tierra no; ésta gira, siempre está girando. La aficiónbusca la inmortalidad, mientras que la tierra simplemente es mortal.
La afición y la tierra son dos términos antagónicos;así que decir: afición a tierra, puede ser algo utópico.
La afición se puede golpear muchas veces contra latierra, mas siempre quiere volver al aire, ¡que cosa!
Sólo se tocan tangencialmente en instantes efímeros degozo, que parecen eternos: como cuando Henao tapó el último penal y deinmediato: rumbo al aire, ¡que cosa!
Y pese a los golpes (aterrizajes forzosos): instanteseternos de dolor, que parecen efímeros; de nuevo rumbo al aire, ¡que cosa!
Fuente: D-Content