La Asamblea Extraordinaria de Millonarios celebrada entre la noche del 10 de mayo y la madrugada del 11 del mismo mes, podría marcar el final de tantos años de frustración para la parcial ‘embajadora’. Gracias a la acción del Gobierno Nacional el equipo azul podría volver a nacer, esta vez como una institución moderna y transparente que se ajustará a las necesidades deportivas, económicas y financieras de la sociedad contemporánea.
La tarde no pintaba bien y se llegó a temer que entrada la noche, la tan anhelada Asamblea Extraordinaria, no se llegara a realizar. Sin embargo horas después el evento en el Bogotá Tenis Club se inició. Fuentes cercanas y fidedignas, confirmaron que chiquitos intereses representados en uno de sus herederos, pretendían torpedear el plan de salvamento presentado por el facilitador José Roberto Arango, a tal punto que uno de los altos funcionarios del Gobierno fue insultado por dicho personaje.
Pero en una oportuna acción, los representantes del Estado en este proceso, pusieron en conocimiento del alto gobierno la delicada situación y las medidas pertinentes fueron tomadas. Entonces el tiempo siguió su curso para que los recintos del Bogotá Tenis Club, asociados minoritarios y medios de comunicación entre otros, fueran testigos del desarrollo de la Asamblea Extraordinaria más importante en la historia reciente del equipo capitalino.
El rompecabezas que entregaría la llave para salir de la peor crisis en la historia de Millos, poco a poco se fue esclareciendo. A medida que los asambleístas salían o entraban al recinto daban muestras de lo que horas después se confirmaría. Desde Venus Albeiro Silva y Germán Gutiérrez de Piñeres, hasta Germán Casas y Juan Carlos López, todo apuntaba hacia el mismo lado.
La clave de todo esto fue una resolución expedida por el Gobierno el mismo lunes 10 de mayo, que abolía el Decreto 380 del 8 de febrero de 1985, el cual, en resumidas cuentas, decía que si una sociedad deportiva era liquidada, los activos de la misma tenían que pasar a un ente con fines idénticos. Una vez resuelta esta duda jurídica, la vía libre para el cambio de estatutos que permitiera la venta de los activos de Millonarios se abría paso.
A parte de esto, como se dijo al principio, el Gobierno Nacional había impuesto sus condiciones a los asociados mayoritarios para que aceptaran el plan de salvamento ideado por el facilitador José Roberto Arango, así que lo que seguía después era una votación que elegiría a los nuevos miembros del Comité Ejecutivo.
Después de las 12:00 AM, los periodistas que aguardaban afuera y que permanentemente estuvieron informando a sus diferentes medios sobre lo ocurrido, pudieron ingresar al recinto que albergaba a los asambleístas. Entonces José Roberto Arango y Ómar Figueroa por el Gobierno Nacional y Juan Carlos López por la administración saliente, anunciaron que los miembros del nuevo Comité Ejecutivo estaban elegidos (Arango y Sintura por el Gobierno, López y Lozano por el pasado Millos), después de ese hecho, los asistentes, en señal de aprobación, aplaudieron.
Luego la prensa abordó al Dr. Ómar Figueroa, director de la Dirección Nacional de Estupefacientes, pieza clave en todo este proceso. Los periodistas hicieron toda clase de preguntas a Figueroa. Posteriormente el turno fue para José Roberto Arango que tuvo un fluido diálogo con los comunicadores. Los dos coincidieron en decir que se había dado un gran paso y que las bases para superar la crisis de tantos años y la creación de un nuevo Millonarios se habían empezado a construir.
Es claro que esta asamblea marca el final del Millonarios anacrónico y débil que fue presa y víctima de muchos personajes chiquitos, funestos, narcos, mafiosos, politiqueros, mediocres o lagartos, el Millos que fue manejado como una fritanguería, donde el sentimiento de sus hinchas fue utilizado como materia prima para el lucro de seudodirigentes que nunca tuvieron claro que administraban la marca y la institución más grande del Fútbol Profesional Colombiano.
Ahora llega el momento del cambio, de las expectativas reales y no infundadas, y más aún con la designación de José Roberto Arango como presidente, las cosas pintan color azul esperanza. Pero aún falta mucho. Lo primero; la valoración de los activos; la venta de los mismos; el pago de acreencias; la conformación de la nueva sociedad anónima; la búsqueda de los grandes inversionistas; la salida de Guillermo Reyes, que no representa a nadie en el Comité Ejecutivo; y por supuesto, lo que más le interesa al hincha, la conformación de un equipo digno, decente y competitivo que vuelva a pelear por el lugar de honor donde siempre tiene que estar Millos.
Sea esta la coyuntura para agradecer la gestión del Gobierno Nacional, y funcionarios y ex funcionarios del mismo, como el diplomático Juan Carlos Espinosa, el director de la DNE Ómar Figueroa, el Ministro de Interior y Justicia Fabio Valencia Cossio, el ex Jefe de Prensa de la Casa de Nariño, Ricardo Galán, el Zar Anticorrupción, Oscar Ortiz, y el Vicepresidente de la República Francisco Santos. Y por supuesto a ustedes, queridos lectores e hinchas que de un modo u otro aportaron para salvar a Millos.
De igual forma es la oportunidad para respaldar y desearle al nuevo presidente y al nuevo Comité Ejecutivo de Millonarios, la mejor de las suertes en la importante gestión que van iniciar, pues si todo sale como Arango y compañía lo tienen planeado, muy pronto volveremos al estadio orgullosos y con la frente en alto, tal como lo hicieron los hinchas de antaño.
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