Se prendió la FeriaCampeones otra vez
Junio 30 de 2009La tercera estrella llegó al escudo del Once. Hoy más quenunca, cobra vigencia la historia ‘blanca’.
Palo, palo, palo, palo bonito, palo eh… eh, eh, eh somoscampeones otra vez…
Palo, palo, palo, palo bonito, palo eh… eh, eh, eh Libertadoresotra vez…
Cantos como este se escucharon en Manizales hasta elamanecer. Los hinchas embriagados de título salieron a las calles, de laciudad, a gritar de emoción por el campeonato que consiguió el Once.
Todos saltaron, ondearon las banderas, agotaron las bocinasde los vehículos y sus propias gargantas. Las expresiones gloriosas recorrieronla Carrera 23, la Avenida Santander, la Paralela y la Del Río.
Chipre, Centenario y El Cable se quedaron pequeños para lainmensa alegría que el equipo ‘blanco’ de Colombia les entregó a sus seguidoresal colgar la tercera estrella en el escudo, además coronado por la estrelladorada de Copa Libertadores.
“Cada vez se ve más linda esa insignia”, dijeron losaficionados y luego cantaron que este año de Manizales salió el nuevo campeón,que son del Once desde la cuna hasta al cajón, y que les agradecen a losjugadores por no ser ‘cagones’.
Y la alegría llegó hasta Chinchiná. En el municipio vecinose dieron cita cientos de aficionados que esperaron, al equipo, hasta las 2:30de la madrugada para recibirlo con los honores del caso.
Cuando el bus del Once pasó, multiplicó el número devehículos en la tradicional caravana hacia Manizales. Sin temor a equivocarsese puede decir que hubo más de mil carros llevando júbilo a través deltrayecto, de la doble calzada, que hay entre Chinchiná y Manizales.
“Impresionante”, dijo un seguidor. “Desde el año 1998 noveía una caravana así. Esa vez fuimos a Armenia cerca de 15 mil caldenses”,expresó uno de los participantes de esta nueva migración de orgullo nacionaldeportivo.
Y hubo algo en común, la historia. Historia sintetizada enla mágica frase de la jornada: tercera estrella. Todos la pronunciaron casi queautomáticamente. En la sola palabra ‘tercera’ hay una síntesis del primertítulo en 1950, del segundo en 2003, y del nuevo en 2009.
Y apenas por mencionarlo, el extraordinario caso aparte dela Copa Libertadores de 2004 y de la frecuencia de participación, en lahistoria reciente del Once, en el torneo continental. En 2010 volveremos y serála quinta ocasión.
Pero no solo hay síntesis, también hay expresión decrecimiento. El Once crece, sigue creciendo como dice Javier Álvarez. Hoy puededecir uno, así sea hincha, que es el equipo que cierra el grupo de los ochograndes del fútbol colombiano. De los equipos plurales, de aquellos que tienenun número plural de títulos.
Esta vez nuevamente quebró el pronóstico. No era elfavorito, pero inmediatamente después de la sorpresa la gente se dio cuenta quequien rompió la quiniela no fue cualquiera, y que no lo hizo de cualquiermanera. Fue un equipo que poco a poco empieza a verse con ‘charreteras’ y quemostró fútbol, y la llamada jerarquía.
O pregunten en cuántas plazas futboleras las luces delestadio están prendidas a las 4:30 a.m., para recibir al cuadro local que en latarde anterior dio la vuelta olímpica en casa ajena?
Los jugadores saltaron, cantaron y bailaron frente a laNorte llena de público en plena madrugada y con título en exhibición. Loscantos se escucharon en las calles y también en el ‘coloso de la 62’.
El tiempo apenas fue algo efímero, en la ‘casa blanca’ hubofiesta al amanecer, allí estuvo el campeón, allí estuvieron sus hinchas, allífue el amanecer de un grande, allí volvió el Once… y volveremos… volveremos otravez… ‘volveremos a’ ser campeones… como la primera vez.