Patiño con su gol salvó la horrible nocheCuando la victoria sirve más para la reflexión que cualquier otra cosa
Agosto 08 de 2010Era complicado esperar un cambio radical de una semana paraotra en un equipo que mostró muy poco frente al Deportivo Cali en su debutoficial por la Liga. Por tal motivo, apostarle a un partido redondo ante elQuindío se tornaba en algo complejo, pues como ya hemos mencionado muchas veceslos problemas de este Nacional son más estructurales que netamente deportivos.
Pues la noche del sábado apenas sirvió para disfrutar laprimera victoria del semestre, gritar con fuerza el golazo de Jairo “el Viejo”Patiño, probar al máximo la dotación de uñas de una hinchada que sufrió más dela cuenta y ratificar que de no enderezar el rumbo por lo menos en el terrenode juego, las cosas pintan complicadas y el futuro culebrero.
Tal vez, uno como hincha se transformó en extremadamenteexigente y hasta pesimista. Tal vez, todavía tenemos en la memoria aquellosoncenos que superaban con autoridad a sus rivales en el estadio AtanasioGirardoty no queremos comprender que desde hace tres años ganar de local setransformó en toda una historia de terror, capaz de despertar muchos gritos,pitos y muy pocos aplausos.
Por eso, el triunfo de 1-0 contra los “cuyabros” en unencuentro aburrido, lánguido, con escasas emociones en ambas áreassirviónetamente como resultado para la tabla de posiciones, pero a su vez dejó variasdudas sobre asuntos individuales y colectivos que deberán corregirse durante lasemana larga que tendrá la escuadra antes de su próximo encuentro porcampeonato.
Nacional, en medio de este cambio de fechas, aplazamiento departidos por los trabajos en los estadios, en teoría, no jugaría el próximo finde semana frente al Junior en Barranquilla y apenas reaparecería en la sextajornada ante Cúcuta, de nuevo como local.
En fin, lo mostrado por los hombres de Santa en el máximoescenario deportivo de los antioqueños fue pobre, un equipo que “intentó” abrirla cancha con dos extremos como Ibarbo y Pabón sin éxito, que poco tuvo lapelota en el primer tiempoy que como ya es habitual careció de ideas en lamitad del terreno dejando aislado a dos atacantes que terminaron naufragandoante la defensa rival.
Si el duelo frente a los “azucareros” nos dejóextremadamente preocupados, el compromiso de la noche anterior fue un verdaderodolor de cabeza.
El verde no tuvo chispa, es un onceno adormecido, pesadoque no sale de la pretemporada y que terminó pidiendo tiempo y transformando asu portero Blandón en pieza fundamental de la victoria con una atajada cuandoel tiempo ya espiraba.
Y es que aunque el entrenador modificó por completo suesquema amarrete de hace ochos día cuando salió a jugar sin delanteros netos(le apostó a un 1-4-4-2), la presencia de dos jugadores en punta, EzequielMaggiolo y Marcos Mondaini poco efecto positivo generó debido a que sin fútbolcreativo en la mitad del terreno, salvo las pinceladas de Jairo Patiño, y sinapertura de cancha, ya sea con los volates externos o los laterales, todoquedaba en el embudo puesto por un rival aplicado en marca y con muy buenapresión a la pelota.
Nacional intentó retomar el camino de la temporada anteriorcuando Cabrero era su entrenador. Es decir, le apostó a abrir el terrenoutilizando en el comienzo a Ibarbo cargado en la derecha y probando a DorlanPabón (ocupó por largos minutos el puesto habitual de Stalin Motta, quienperdió la titularidad) en zona izquierda, no como mediapunta su verdaderaposición.
Esa apuesta en teoría sirve para romper esquemas cerrados,pero los nuestros poco ganan la raya y además no utilizan la pared, eldesmarque y el toque como otra variante ofensiva.
En otras palabras, Ibarbo se estrellaba, Pabón chocaba yrecurría al disparo de media distancia (que puede funcionar) como alternativa,Piedrahita jamás pasaba al ataque (en realidad pocas veces lo hace) y JairIglesias no se tenía confianza como para aportar en ese intento de juego.
Adelante, Mondaini arrancó muy participativo, tal vez porser titular, pero rápidamente fue cayendo en la confusión hasta pelearse con elbalón. En el área, Maggiolo no tenía una buena noche, perdía en su fuerte, eljuego aéreo y como pívot poco aportaba, convirtiendo a Nacional en un oncenoplano, predecible que recurrió al pelotazo frontal sin ton, ni son.
Un primer tiempo triste donde los locales apenas fueroncapaces de generar dos opciones de gol que murieron en los guantes del arqueroOtero. También, la defensa poco exigida, no causó dentro de los hinchas plenasgarantías, ya que Santín y Mosquera, pero sobre todo el colombo-uruguayo semostraron muy aparatosos y chocadores.
Para el complemento, apunta de actitud, el crecimiento en elrendimiento de Patiño y la escasa vocación ofensiva del Quindío, Nacional pudocon lo justo y sin sobrarle nada quedarse con un triunfo necesario y a su vezextremadamente sufrido.
Tengo que reconocer que sin ser brillante, el “viejo” asumiósu rol de líder a su manera y a su ritmo.
No le pidamos a Patiño que nos muestre un gran desplieguefísico o que utilice esos cambios de ritmo de temporadas anteriores, pero sihay que exigirle que pida la pelota cuando las papas queman como en el últimopartido.
A falta de ideas, el capitán se echó la responsabilidadofensiva en sus hombroscuando ya se escuchaban murmullos en la tribuna ydefinió el encuentro con un disparo desde fuera del área después de un rebotedejado por un tiro libre de Pabón.
Ese gol y la única jugada colectiva armada por el mismoPatiño y fallada por Dorlan, con un remate que pasó cerca fueron los pocosaplausos que se ganó un onceno sin brillo que no conecta con los aficionados.
Al final, Quindío se vino encima y Nacional no fue capaz dedefenderse con el balón y por eso sufrió hasta el pitazo del árbitro WilsonLamouroux.
Fue una victoria que esperamos sirva para tener una semanarelativamente tranquila porque habrá que corregir muchas cosas en lo individualy por ende en lo colectivo. En resumen, varios jugadores se rajaron y a otroshabrá que darles un compás de espera. Que la gente se olvide de Giovanni Morenoy no lo compare permanentemente con Pabón, pues son dos jugadores concaracterísticas diferentes A “memín” le falta meterse más en el grupo ysoltarse la presión.
El caso Giovanni Moreno
Como ya es habitual en Nacional, la semana tuvo su novela.Los últimos días se concentraron en el dichoso transfer de Giovanni Moreno aRacing que nunca llegó y por lo cual el segoviano no pudo debutar con laAcademia frente All Boys en el arranque del fútbol argentino.
Lo que sucedió básicamente ya estaba anunciado. Nuestro clubsuele tener inconvenientes cuando de transferencias se trata porque no le paganoportunamente el dinero y lo anterior se repitió.
Racing o el grupo inversor que adquirió a Giovanni secomprometió a pagar una primera cuota cercana a los dos millones de dólares.Ese dinero no llegó antes del viernes aunque desde Argentina se dice que ya seconsignó, entonces Nacional como mecanismo de presión decidió no dar el aval aldeportista y evitar que jugara.
Lo anterior generó un verdadero dilema. Por un lado seafecta el derecho de todo futbolista a trabajar y por el otro, el derecho que tiene su club de origen areclamar un dinero pactado.
Ya se pronunció la Acolfutpro a favor de Moreno y que puedaactuar con el club argentino, por ende esperemos que en el transcurso de lasemana la situación se pueda resolver en paz, beneficiando a todas las partes yevitando otro papelón, de un negocio que ha tenido todos los obstáculosposibles.
Para finalizar les recuerdo el correo de contactosomosdelverdeporsiempre@gmail.com con el objetivo de intercambiar cualquieropinión, crítica o comentario sobre el blog.
¡Fuerza Verdolaga!
Fuente: D- Content