Cuando un pez se disfraza de tiburón
Julio 30 de 2010Esta semana ha estado plagada de incidentes tanto en lo futbolístico como en lo extracurricular. En la Copa Colombia se saco un empate vergonzoso ante el cuadro Atlético La Sabana donde la victoria nos hubiese asegurado un cupo en la siguiente ronda. Por más de que se esté jugando con jugadores de la banca, ellos como futbolistas de primera división deberían pasarle por encima a la titular de un equipo de la B. Es cierto que mantener una nomina amplia es costosa y con la actual situación económica, esto se hace bastante complicado. De igual manera, los 11 jugadores que saltaron al gramado del Romelio Martínez el miércoles, podrían ser titulares en cualquier equipo de Colombia si tuviesen las ganas de salir adelante.
Aparentemente, hay un problema en Colombia con el tema de la Copa. A los jugadores no les apetece jugarla. Una razón es porque sienten que son el descarte de la nomina titular del torneo y además no están convencidos que se están jugando algo que los motive. Es triste que muchos futbolistas Colombianos todavía tengan esa mentalidad “pequeña” y por ende, muchos quedan estancados y se desvanecen con el tiempo. Esto me lleva a comentarles sobre lo que ha acontecido en la parte extracurricular.
En el partido del miércoles, Paulo Cesar Arango fue sustituido debido a su bajo rendimiento y en el medio tiempo agarro sus cosas y se fue sin importarle lo que le sucediera al equipo. Acepto que he defendido a este jugador durante el transcurso de este torneo pero únicamente por sus condiciones. Después de ver como traiciono y se fue sin importarle los colores de la camiseta, quiero hacer públicamente mi deseo que este jugador no siga en la institución. El acto de rebeldía fue la clara evidencia de su deseo de no seguir y espero que la directiva empiece a buscar un reemplazo pronto ya que su posición es de las más difíciles de suplir.
Este jugador se los aseguro que va ser figura en el próximo equipo donde recale. Tiene las condiciones para “echarse un equipo al hombro” solo que en Junior perdió la confianza de la afición y eso destruye a cualquier jugador como le paso a Berbia.
Los futbolistas tienen la responsabilidad de hacer el mejor futbol siempre sin importar lo que suceda en los alrededores. De esa manera se les otorga a los hinchas títulos, alegrías, y momentos de gloria como el semestre pasado. Pero no todo en esta vida es recibir, como hinchas apoyemos a los jugadores, brindarles ánimo en vez de críticas, y de esa manera, remando todos para el mismo lado, es como se teje el camino a un nuevo título.
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