Una historia repetidaDe la expectativa a la desilusión en tres partes
Agosto 01 de 2010Cada comienzo de temporada para Nacional se convirtió en unverdadero suplicio. Perder en el debut de un campeonato por desgracia ya haceparte del cruel inventario en los últimos tres años, producto de la inoperanciadirigencial representada en la increíble habilidad para contratar mal, laescasa cohesión futbolística de un equipo, algo normal por la falta de partidosde alta competencia durante la pretemporada y la ausencia de jerarquía enalgunos futbolistas que suelen jugar mal en todo inicio de campaña.
En fin, el verde se transformó en experto para arrancar conel pie torcido, levantar el ánimo de rivales que llegan complicados en losresultadosy de paso causarle dolores de cabeza a una hinchada que siempre sepregunta ¿Qué pasó?
La respuesta es más sencilla y dolorosa de lo pensado.Simplemente, el equipo pierde en las primeras fechas porque hace los méritosnecesarios antes de esos encuentros para perder.
Estamos mamados de hablar acerca de la traída de jugadorescon un presente poco alentador, de no contratar a hombres específicos enposiciones donde la escuadra muestra evidentes deficiencias como es la defensay el ataque, ya sea por la falta de calidad o cantidad.
En fin, estamos cansados de advertir los errores para volvera caer en los mismos. Estamos cansados que como escusa siempre se hable de lafalta de ritmo (todos los rivales tienen ese mismo problema, es decir lo que esigual para todos no es ventaja para nadie) para encontrar el motivo primordialde las derrotas.
No señores, aunque el primer duelo de un torneo se tiene queanalizar con pinzas y es evidente que quedan por delante 17 partidos más,tampoco se puede tapar el sol con las manos ante un resultado que va más alláde un descalabro en condición de visitante porque siendo realistas el Calidebió ganar por más de un 3-1 ante un rival débil en defensa, sin recuperaciónde la pelota y con muy poco en ataque.
Y es que todo lo sucedido el sábado anterior era totalmentepredecible. Durante las últimas semanas Nacional vivió la novela por el famosoaval que no llegaba de Jossimar Mosquera desde Argentina.
Mejor dicho, José Fernando Santa venía trabajando con unzaguero que hasta el jueves no sabía si podía jugar. Lo anterior en teoríapuede ser aceptado dentro de un club que se muestre como “desorganizado”, peroacaso Nacional supuestamente no se caracteriza por su “orden” administrativoetc.
La verdad esto ya ocurre con mucha frecuencia y por esopreocupa. Se hacen negocios sin conocer detalles de esas contrataciones desdeel punto de vista futbolístico o contractual y lo anterior se paga caro conresultados negativos.
Sería injusto concentrar este blog únicamente en hablar deltema Mosquera porque la verdad Jossimar hizo lo que pudo dentro de lamediocridad presentada ante los “azucareros”.
Ojo, Mosquera hasta hace poco conoce a Damián Santín sucompañero en la zona central, tendrá que adaptarse a la velocidad de losdelanteros colombianos y además es fundamental recordar que no jugaba unencuentro de alta competencia desde hace unos cuatro o cinco meses, el terrenoestaba pesado a pesar de la buena respuesta de la gramilla producto de lafuerte lluvia que cayó durante largas horas en la capital vallecaucana y controlara una culebra como el crack Fabián Castillo es una cosa muy compleja.
Por eso vamos a hablar del debut verdolaga teniendo encuenta tres aspectos fundamentales que repercutieron en otra dolorosa ylapidaria derrota.
Lo primero será la parte administrativa y de preparación, losegundo las cualidades del rival y lo tercero, el pobre rendimiento colectivo eindividual mostrado en el Palma Seca.
Es un secreto a voces que este Nacional necesitaba refuerzosen dos zona fundamentales pensando en pelear por algo grande. Desde hacetiempos, el verde tiene serios problemas en el bloque defensivo que seconcentran en los centrales y la zona de recuperación.
La verdad tampoco tenemos los laterales de antes, pero porlo menos Víctor Giraldo (se retiró del campo ante los caleños con una lesión),Marlon Piedrahita, Jair Iglesias y Francisco Delgado aunque no son la panacea,pueden llegar a ser rendidores, el lío está en conformar una pareja decentrales por lo menos decente.
En ese puesto han fracasado muchos y la verdad sin meternosmentiras creo que dependeremos de Humberto Mendoza y su recuperación como parapensar en alguien que nos pueda brindar un poco de seguridad en esa zona delcampo. Igual, Mendoza necesitará tiempo y ritmo por la doble lesión de rodillaque sufrió.
Como si fuera poco, con la partida de Giovanni Moreno,además de ser flojos en defensa, quedamos huérfanos en ataque. Tenemos dentrode la plantilla dos delanteros con recorrido en la primera división y dosjóvenes esperanzas.
Ezequiel Maggiolo y Marcos Mondaini son los experimentados,Orlando Berrío, Juan Camilo Piedrahita (última contratación de Nacional quellega proveniente del Rionegro donde en este año marcó 11 goles en el Torneo deAscenso) son los pelaos.
A ese grupo le podemos unir a Dorlan Pabón quedefinitivamente no es un delantero y a Camilo García, otra carta con granfuturo que cumple con la función de armador aunque a veces es utilizado másarriba.
Teniendo en cuenta que menos mal se clasificó a la siguientefase de la Copa Colombia a falta de una jornada en la fase de grupos ypartiendo de la base que durante una campaña existen lesiones y suspensiones,este número de atacantes netos es muy corto.
Por ejemplo, Berrío hizo parte de la Selección Sub 20 ydurante lo que queda del año estará en varias concentraciones más. También,Maggiolo se encontraba sancionado y por ende Nacional tuvo que ir a Cali apenascon Mondaini como delantero y estuvo en el banco de suplentes.
Todo lo anterior sirve para confirmar que faltó gestión enla consecución de un hombre en punta con credenciales. La prensa indicó queNacional preguntó por Dayro Moreno, Teófilo Gutiérrez, Edison Perea y FernandoUribe, pero al final nada se pudo concretar.
Con ese papayaso, es muy complicado tener aspiraciones.¿Dónde están los goles?, a caso en Buenos Aires y con la camisa de Racing,grave problema.
Para ser sinceros arrancamos perdiendo el duelo del sábadodesde la dirigencia y la conformación de una plantilla con muchos jugadores enciertos puestos y con pocos en otros.
Dejando a un lado lo administrativo, tengo que aplaudir eltalento de un muchacho como Fabián Castillo. La verdad, que envidia de la buenacon los hinchas del Cali porque este jugador es una verdadera culebra,imparable en el uno contra uno, rápido, habilidoso como pocos en el balompiécolombiano y durante toda la noche nos hizo la vida imposible.
Cali jugó bien, nos superó con justicia en todos losaspectos. Nacional le entregó muchas ventajas a Jhonathan Álvarez en la mitaddel terreno, pocas veces logramos superar a Andrés Pérez y Chará y el marcadorfue corto si miramos todas las opciones de gol producidas por los dueños decasa.
Ya desde nuestra vereda, el único que se salvó de la pobrepresentación fue el arquero Gastón Pezzuti. El argentino pudo ser de la partidaa pesar de estar sancionado porque Berrío se encontraba en la SelecciónColombia Sub 20 y si no fuera por sus brillantes atajadas en el primer tiempo,seguramente hoy estaríamos hablando de un 6-1.
Pezzuti muestra liderazgo, pero al no tener respaldo de unsistema defensivo queda expuesto a realizar milagros.
El resto de compañeros sacaron calificaciones muy bajas.Jossimar Mosquera como ya se mencionó estuvo sin distancia por la falta deminutos de juego, el colombo-uruguayo Sergio Damián Santín pegó mucho y semostró extremadamente lento dejando una imagen de preocupación que esperemospueda cambiar con el paso de los partidos.
Víctor Giraldo jugó poco, pues se lesionó, Marlon Piedrahitacomo lateral izquierdo (sorprende su posición) nada pudo hacer en ofensiva,Jaime Córdoba con un debut menor de lo esperado, Palomino desorientado ypeleado con el balón, Motta desapercibido, Ibarbo aparatoso como es común yPatiño, nada de nada,
Al pobre de Dorlan Pabón le tocó bailar con la más fea.Supuestamente Nacional tenía seis mediocampistas para tener el balón, perojamás lo tuvimos, por eso el habilidoso paisa recurrió a intentos individualesy algunos disparos de larga distancia que no llegaron a un feliz término.
El verde falló en lo individual y por ende en lo colectivo.No supo doblar los marcajes sobre Castillo y Álvarez, se comió un gol despuésde una pelota quieta y careció de capacidad para reaccionar ante un marcadoradverso.
En fin, una negra actuación que nos llena de mucha dudas yque obliga a Santa a replantearse cosas. Será una semana complicada dondetendrá que corregirse horrores en el retroceso del equipo porque jugando deesta forma nuevamente estaremos cerca de otra desilusión, menos mal que el campeonatosapenas comienza, pero como dicen en la calle, los puntos que se pierden hoyharán falta mañana.
Pensando en el duelo del fin de semana contra el Quindío quese jugará en el Atanasio Girardot, pues ya se encuentra habilitado para sufuncionamiento, Maggiolo y Camilo Pérez cumplieron sus respectivassuspensiones, pero como Orlando Berrío ya se une a la plantilla, Pezzuti noserá de la partida por sanción.
Mondaini, quien viene de marcar en Copa y Liga podría tenersu oportunidad desde el pitazo inicial buscando un poco de peso arriba. Habráque esperar los entrenamientos y las variantes.
Antes de despedirme, mucha gente preguntó sobre el tema dela UNICEF en la camiseta de Nacional. Hasta donde se conoce, la institucióndebe cumplir al detalle con una serie de pasos específicos para poder tenerloen la casaca, algo que marcha por buen camino, pero todavía se demora.
En otras palabras, tocará esperar varios meses para tener ala UNICEF en la camiseta verdolaga.
Para finalizar les recuerdo el correo de contactosomosdelverdeporsiempre@gmail.com con el objetivo de intercambiar cualquieropinión, crítica o comentario sobre el blog. Espero las fotos de la pasiónverdolaga por todo el mundo.
¡Fuerza Verdolaga!
Fuente: D- Content