No hay que rasgarse las vestiduras…
Agosto 24 de 2010¿Quién no quisiera ver a un Millonarios arrollador, que liquide a todos sus rivales tanto en el Campín como fuera de Bogotá? Creo todo el mundo quiere eso de Millos, -la mayoría por amor y otros por conveniencia-, pero hay que tener paciencia para que volvamos a ver si quiera un equipo similar al último Millos demoledor. Es decir ese legendario plantel con elementos de la casa que dirigió Vladimir Popovick en 1994.
A veces parece que a muchos periodistas se les olvida la pesadilla que Millonarios acaba de vivir. Se les olvida que en enero la institución estaba por liquidarse y que de no ser por la acción del alto Gobierno, algunos hinchas notables y José Roberto Arango, el club prácticamente hoy no existiría, y también se les olvida el mal que le hicieron al club casi todas las administraciones pasadas durante 22 años…
Sin duda muchos siempre verán a Millos como una inagotable y lucrativa fuente de información y entre más pinten con alarmismo y amarillismo la actualidad ‘embajadora’, el hincha azul y todos los demás consumirán con más calentura noticias y titulares que hablen de Millonarios.
Las comparaciones con los arranques de otros torneos no son válidas, ni siquiera medianamente parecidas, porque hoy en la Liga Postobón II, no juega el mismo Millos que dirigió oscuramente García dentro y fuera de las canchas por muchos años, el Millos que Jorge Franco administró como si se tratara de una fritanguería; el Millos politizado donde lagartos como Guillermo Reyes y otros tantos hicieron de las suyas, el Millos que Alfonso Plazas Vega y Juan Carlos López no dejaron vender a Colpatria.
A su vez no podemos desconocer que Páez ha cometido errores. Errores que se pagan caro y que sin duda, el propio técnico venezolano será el primero en reconocer. Él sabe que su prestigio está en juego y que esta oportunidad de dirigir el nuevo proyecto deportivo de Millos puede llevarlo a la gloria. De igual modo no podemos olvidar, que la nómina azul es escasa y liviana, y que por ahora tenemos que conformarnos con esto, porque la situación actual de Millos y en general la del FPC no es la mejor.
Para el caso, se podría evocar el caso de Sir Alex Ferguson quien se demoró en ganar siete años con el Manchester United, o el de Herbert Champman quien es todo un ídolo del Arsenal, pero quien en el principio de su gestión la vio difícil porque se tardó cinco años en conseguir algo importante con los ‘Gunners’. Hoy todos los aficionados de estos equipos reconocen en estos dos personajes a héroes que los llevaron a constituir importantes logros deportivos e institucionales.
Tenemos que darle tiempo al tiempo. A José Roberto Arango y a Richard Páez, porque el camino para que Millonarios vuelva a ser el grande que fue será lento y demorado, y en eso los periodistas y los verdaderos hinchas debemos hacer énfasis, porque no podemos querer todo ocurra de la noche a la mañana. Hay que tener visión a mediano y largo plazo para conseguir títulos importantes y convertir a Millos en una institución sólida y no rasgarse las vestiduras porque Millos no gana partiditos que con el tiempo no serán más que flor de un día o buenas anécdotas.
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