Cuandoterminó el año 2009, los hinchas del Deportivo Pereira quedaronbastante contentos por el desempeño del equipo, se había salvado lacategoría y además el conjunto había sido protagonista del torneoregular, pero el principal motivo de felicidad para los “matecañas”era el buen equipo que se veía, y que permitía soñar con que en el2010 habría un equipo de la cantera con la madurez que ya habíadado el difícil 2009. Iniciando el 2010 nace la pegunta, ¿Qué sehizo el equipo?
Y es una pregunta bastante difícil decontestar, porque por momentos parece que todos se hubieran ido.
Sefueron los extranjeros que gustaban a la tribuna y los que no; losveteranos que rindieron y los que no; y los que más duelen, los dela casa que todo el estadio alababa.
Al finalizar el 2009 sehablaba de la salida del técnico, lo cual preocupaba a la aficiónya que los resultados habían sido bastante buenos, pero dejabacierta tranquilidad que se quedaban los jugadores de la casa con loscuales se tendría un trabajo acumulado y además era un patrimonioeconómico que se podía seguir “engordando” dentro delclub.
Iniciando el nuevo año, se confirma la permanecía deQuintabani, muy buena noticia, pero con el paso de los días seempieza a desmantelar el equipo y empiezan las grandes preocupacionespara la hinchada del siempre sufrido Deportivo Pereira.
Empiezanlas salidas del brasileño De Almeida, el paraguayo Giménez, sefueron también Preciado y Cortez, estas 4 entendibles por la difícilsituación económica de la institución, aunque deberían serconsientes que el problema económico es de todos los equipos enColombia, y lo que les deben hoy en Pereira se los pueden estardebiendo mañana en cualquier otra ciudad de Colombia.
FélixNoguera inició el viaje hacia Santa Fe, atendiendo el llamado de unagran institución y a donde llega por pedido del técnico.
Sefueron también Tenorio y Charria, estos dos casos podrían sercelebrados por algunos en la ciudad, ya que fue mas lo que hablaronque lo que hicieron.
Pero hay tres jugadores que duelen, yduelen por muchas razones, Arias, Cárdenas y Uribe, tres grandesjugadores que se dieron a conocer en la institución, se marchan aManizales, jugaran la próxima temporada con el Once Caldas, buscandotal vez figuración en una copa Libertadores, tenemos que aceptar queestos tres duelen más que todos los demás juntos.
Esentendible, ya que los jugadores tienen aspiraciones económicas yven otras ciudades como mejores opciones para cumplir susexpectativas.
Elllamado de atención es para las directivas, ya que una vez mástienen que armar un equipo nuevo. Traerán nuevos jugadores, algunosrendirán otros no, lo cierto es que así será muy difícil teneralgo serio, ¿Cuándo hablaremos de identidad? ¿Cuándo irándecididamente por esa primera estrella?
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