Luís Fernando Montoya sigue viviendo a pesar de las adversidadesEl ejemplo del profe Montoya narrado en un libro
Agosto 17 de 2010Bogotá, 17 de agosto de 2010.- Seis años después del atentado que lo dejó tetrapléjico, el ex técnico colombiano y campeón de la Copa Libertadores de América con el Once Caldas de Manizales en 2004, Luis Fernando Montoya, decidió contar en un libro su historia, con la idea, no de despertar compasión, sino de servir de ejemplo.
Fue así como nació "El Campeón de la Vida", del periodista y escritor colombiano
Jaime Humberto Herrera, quien en 208 páginas distribuidas en 15 capítulos, y con
el prólogo de otro campeón de la Libertadores en 1989 con Atlético Nacional,
Francisco Maturana, describe parte de la vida de Montoya, pero, sobre todo, su
proceso de superación tras el accidente.
"Él (el Profe Montoya) estaba un
poco temeroso de contar sus intimidades, pero después de un año de la propuesta
de hacer el libro me dijo que lo lanzara, y así empezó todo un proceso que duró
18 meses de trabajo", señaló a Efe Jaime Humberto Herrera.
"La idea era
contar cosas nuevas y, sobre todo, el proceso de superación, por eso aunque se
habló de su infancia, del colegio, de la universidad, y de cómo ayudaba a su
papá a cargar un camión de carbón en las minas de Amagá, se hizo énfasis en cómo
empezó a tomarle amor a la vida a pesar de su cuadriplejia, a pesar de que solo
puede mover la cabeza", agregó Herrera.
"Mi historia le puede servir al
ciudadano del común porque en cualquier momento, que tenga una dificultad, esto
que yo he hecho le puede servir de ejemplo", comentó Montoya tras el lanzamiento
de su libro.
"Es ahí donde el 'Profe' Montoya comienza a ser un 'promotor
de ilusiones' como se titula uno de los capítulos y empieza a dictar charlas de
superación en diferentes instituciones, de donde extractó un decálogo de todos
los parámetros que uno necesita para ser feliz y, sobre todo, para seguir
adelante", aseguró el escritor a Efe.
"La idea era mostrarle a la gente
que pese a sus limitaciones él sueña con aportar, con ser alguien, con trabajar,
por todo eso salió este libro", añadió.
Sin embargo, fueron muchas veces
las que Jaime Herrera debió apretar su corazón para no llorar frente al profesor
Montoya durante sus entrevistas para el libro.
"Es que cuando uno está
cerca del 'Profe' hay un lema que dice 'prohibido llorar', pero por dentro se va
como consumiendo algo, algunas veces cuando terminaba la entrevista no aguantaba
las ganas de llorar", aseguró el autor del libro.
"Por ejemplo, a veces
se me olvidaba que no podía estirar la mano para saludarlo, y al reaccionar le
tocaba el cuello o lo saludaba en la cabeza, pero uno se va metiendo en el papel
del personaje y es muy duro", narra Herrera.
El libro, que servirá, en lo
económico, para el tratamiento del profesor Montoya, no profundiza tampoco en el
día del atentando, ni mucho menos en sus protagonistas, por petición del propio
ex entrenador.
"El me dijo que no tocáramos ese tema, porque precisamente
ese día (22 de diciembre de 2004) estaba jugando con su hijo, y entonces se puso
a llorar", relató.
"En los últimos dos capítulos él le quitó algunas
cosas, sobre todo porque hablaba de alguna sensibilidad en sus pies, según me
dijo porque no quiere crear falsas expectativas, o si siente algo de cansancio,
que a veces puede ser mental", destacó.
"Van a tener a Luis Fernando
Montoya para mucho rato, porque estoy enamorado de la vida, me siento orgulloso
de ser antioqueño y colombiano", señaló el ex técnico cuando vio terminado el
libro que relata su vida. EFE