¿Nadie es profeta es su tierra?Lección de vida
Octubre 15 de 2009Hace cuatro años Reinaldo Rueda era tratado como un villano.Como tantas veces ocurre en el mundo con los directores técnicos, el empate 1-1frente a Chile en Barranquilla por las eliminatorias al mundial Alemania 2006desencadenó una marea de críticas malintencionadas desvirtuando su trabajo y, másgrave aún, su integridad. Sin embargo, el fútbol da revanchas y por estos díases héroe en Honduras. ¡Bien hecho!
Me alegro, y mucho, porque Reinaldo es una persona que halabrado una carrera cuidadosa con fundamento académico, experiencia, errores yaciertos. Filosofando, resume lo que cada uno de nosotros, en cualquier campolaboral, desarrolla en mayor o menor medida a través de estas mismassituaciones. No voy a apelar al “patrioterismo” por algo que es totalmenteajeno, pues la clasificación de los “catrachos” es sólo de ellos y para ellos,aun cuando esté involucrado un entrenador connacional. Pero sí exalto lalección que dio a sus críticos y a la anacrónica interpretación que se da porestas tierras a las derrotas en el fútbol: crucificar a los culpables sinderecho a réplica, condenándolos al exilio deportivo.
La posición que ha adoptado Luis Bedoya con respecto a lapermanencia de Eduardo Lara en el banco técnico de la Selección Colombia essabia. No ha salido a responder las críticas de la prensa que en su mayoríasolicita la excursión a la Antártida del inmolado entrenador sin boleto deregreso. Tampoco descarta que el vallecaucano regrese a las divisionesinferiores, algo que podría darse perfectamente si se tiene en cuenta que enmenos de dos años nuestro país organizará el mundial sub-20 (poderosa cartapolítica del actual presidente de la federación para continuar en el cargo).Está manejando todo con prudencia, por lo cual es factible que la decisión quetome con relación a la continuidad de Lara, el proyecto deportivo hacia 2014 ylos demás temas que se desprendan de allí sea coherente y propositiva, nocontestataria.
Somos una nación efervescente y cuando están de por mediolas pasiones, como en el balompié, apelamos más a los señalamientos que a lasreflexiones. Obviamente Lara se equivocó en el planteamiento estratégico delpartido frente a Chile, pero días después acertó en el juego ante Paraguay.Demostró que en este ciclo de eliminatorias necesitaba más experiencia paramanejar las vicisitudes del torneo, pero creo que abonó un camino paraconstruir algo mejor a futuro con jugadores que todavía tienen mucho para darcomo Guarín, Aguilar, Zúñiga, Zapata, Ospina y Falcao, entre otros.
Gracias a la lección de Reinaldo se abren luces para planearel futuro acertadamente. Y para quienes lo proponen a él o a Marcelo Bielsacomo nuevo técnico de la Selección Colombia, ¡váyanse a la Patagonia! porqueellos dos se van para Sudáfrica y seguramente se quedarán en Honduras y Chilepor un tiempo más.