Se viene la segunda fecha del Torneo Postobón y América tendrá la oportunidad no sólo de mejorar su fútbol con respecto a su debut sino de estrenarse ante su público bogotano. El partido será en esta oportunidad contra Fortaleza F.C.
América no brilló en el Pascual Guerrero el pasado lunes cuando inició su participación en la segunda división ante el Real Santander, pero ganó y eso es a la larga lo único importante.
Durante y después del partido tuve la oportunidad de leer a un gran sector de la prensa y a alguna parcialidad de hinchas quejarse del pobre espectáculo que se vio en el encuentro. La verdad no sé por qué esperaban una noche de “fútbol total” en la que América demoliera al rival sin conmiseración alguna ganando, gustando y goleando.
El equipo de Eduardo Lara empezó trabajos el 2 de enero y en el transcurso desde aquél entonces hasta la fecha, se han ido sumando paulatinamente los refuerzos. En el plantel sólo permanecieron cinco jugadores de 2011: Paulo César Arango, Rubén Darío Bustos, Julián Viáfara, Julio César Ortiz y Jaime Córdoba. Sabemos inicialmente que Viáfara no estará disponible sino hasta finales de mayo por la suspensión que está cumpliendo.
Todo esto nos dice que es muy difícil que una nómina de jugadores que no se conocen se acople en tan poco tiempo para conformar un equipo que se entienda bien y funcione con sincronía. Para jugar realmente bien es necesaria una memoria colectiva de juego y eso sólo se construye con tiempo, en la experiencia del partido a partido. Recordemos también que hay varios jugadores que están pendientes de su debut como Héctor Hurtado, Luciano Ospina y el mismo Rubén Bustos. Como quien dice, los que quieren fútbol vistoso, tendrán que esperar porque se necesita mucho más trabajo.
América cumplió con el objetivo que era ganar en su debut, en su estadio y ante su público ansioso. Lo demás ya es algo que se tiene que ir viendo poco a poco.
Por otro lado, hay que entender de una vez por todas que el Torneo Postobón no será fácil. Es lógico que América tiene la obligación de cabalgarlo y mostrar su poderío por su calidad de ser uno de los equipos de fútbol más grandes y reconocidos de toda Latinoamérica; pero esta misión no será fácil. Todos sus rivales le plantearán partidos enredados y aguerridos. Saldrán con cautela, a especular y le formarán con un importante peso defensivo que será difícil manejar cuando se intente jugar rápido. Este torneo es distinto y la mano de Lara se tendrá que ver en la forma en que se afronte. El trabajo en definición será vital.
La asistencia al Pascual Guerrero fue muy positiva, se vivió una gran fiesta que esperamos continúe a lo largo del torneo y no sea sólo un resultado de la expectativa del debut. El equipo necesita de su hinchada y el peso que esta haga tendrá que jugar en contra de los rivales. El pascual tendrá que ser el fortín que no estaba siendo en la A.
En cuanto a los jugadores, hay unas de cal y otras de arena. Definitivamente el mejor hombre de la cancha fue uno de los extranjeros que se estrenaba: Nicolás Schenone. Mostró no sólo ganas sino clase para quitar el balón y visión para pasarlo. Se le vio acertado en muchas ocasiones. Ojo, es clave tener en cuenta que un buen debut no significa que un jugador le vaya a servir al plantel. Casos hemos visto de jugadores que comienzan bien y entran en caída libre. Es sólo un buen comienzo que genera buenas expectativas para el futuro. Lara manifestó que le recordaba al “Loco” Berti pero esos ya son comentarios de plena emoción nada más.
Julián Lalinde también demostró cosas interesantes. Sabe marcar bien su espacio al recibir los balones. Para él, será vital encontrarse rápido con la red con el fin de que se llene de confianza, porque la hinchada no espera de a mucho.
Eduardo Lara improvisó a Iván Vargas cómo central debido a que Luciano Ospina y Julián Carabalí no tenían aún la documentación reglamentaria para poder jugar. Fue evidente la limitación que generó el movimiento, Iván está acostumbrado a salir mucho más y la zona se veía un tanto descubierta. El brasilero Eduardo Ferreira fue quizás el menos llamativo de los extranjeros, se vio aparatoso en ocasiones, pero también es claro entender que se está adaptando.
Los puntos más bien negativos dentro de lo que se vio futbolísticamente hablando en esta primera –y no muy diciente− prueba estuvieron en Andrés Mosquera y Libis Arenas. El primero, joven, con muchas ganas, pero totalmente impreciso tanto en marca como en salida; el segundo mostró por qué la falta de continuidad en un club profesional ha afectado mucho su alguna vez promisoria carrera: falto de distancia e inseguro. Eso sí, cabe anotar que tampoco fue muy exigido y esperamos que la competencia le favorezca porque no en mucho tiempo tendrá que disputar el puesto con Viáfara.
Punto aparte el tema de la expulsión de Paulo César Arango: los jugadores veteranos −y con mayor razón− desde el desastre de Bustos en la promoción, deben necesariamente que tener la responsabilidad absoluta de no caer en expulsiones tan ridículas como esta. Decepcionante lo de Paulo y esperamos que no se repita.
La segunda prueba será este lunes 6 de febrero cuando América enfrente a Fortaleza FC. Nuevamente habrá televisión cerrada para el partido y como gran incentivo para la hinchada bogotana, el partido se jugará en el Estadio Metropolitano de Techo. No se espera menos que una buena entrada roja que haga sentir al equipo como en casa.
En cuanto a las alineaciones, Lara presentará dos cambios: Debutará Luciano Ospina como central en lugar de Iván Vargas, ya que finalmente llegó su transferencia, y Steven Mendoza recibirá el voto de confianza tras su gol para sustituir al suspendido Paulo César Arango, a quien por cierto le dieron dos fechas se sanción.
Esta es la alineación:
Libis Arenas; Andrés Mosquera, Luciano Ospina, Eduardo Soarez Ferreira, Julio César Ortiz; Jaime Córdoba, Nicolas Schenone, Steven Mendoza, Mauricio Romero y Leyvin Balanta; Julián Lalinde.
Twitter: @ibahamon



















