Sí, así fue como nos cayó a toda la parcial verdolaga la derrota del sábado en Tunja: como un baldado de agua fría. Y es que siendo sinceros, no nos esperábamos perder. Bueno, a decir verdad un (buen) hincha nunca lo espera. Pero con un equipo en la parte alta de la tabla y ante un rival que en el papel podría parecer asequible- lástima que sólo allí- siempre se piensa en un mejor resultado.
Una derrota duele per se. Por ser eso, una derrota. Pero cuando se siente que se pierden los papeles, que se juega sin identidad, el dolor es mayor.
Con un equipo en construcción, perder no debería asustarnos, sin embargo la forma en que perdimos contra los ajedrezados preocupa. Y ni hablar si pensamos en las consecuencias (tarjetas) que se vienen para los próximos encuentros.
Después de mostrar cierta irregularidad en varios aspectos importantes tanto defensivos como ofensivos en los clásicos de la ciudad, Nacional viajó a la altura de la ciudad de Tunja para enfrentar al equipo dirigido por el profesor Alberto Gamero.
Desde el inicio del encuentro, se observó que no era el partido de muchos a nivel individual y esto sumado a la altura de la ciudad, hizo que fuera un encuentro en el que el equipo estaba irreconocible.
El Chicó se ponía en ventaja y dejaba ver las falencias de un equipo que fue superado en el 1er. tiempo.
Para la segunda parte, los hinchas nos alcanzamos a ilusionar con un mejor resultado y así llegaba la igualdad con un gol de Ibarbo, después de un balón de tiro libre. Sin embargo, no ocurrió lo esperado. El verde quedaba (justamente) en desventaja numérica por la expulsión del joven Yepes y posteriormente en desventaja en el marcador.
Después de ver la forma en cómo jugó Nacional, no es difícil sorprenderse al ver el resultado final. Realmente, el equipo no estuvo en su mejor día y como ya mencioné evidenció problemas en más de 1 línea.
En materia de defensa, se ha perdido mucho de lo que se había ganado. Por ejemplo, el líder de la zaga, Édgar Zapata; que había tenido un muy buen desempeño en las buenas actuaciones de Atlético Nacional, no tuvo en este encuentro su mejor partido. Por el contrario, se notó lento e impreciso.
La banda izquierda con el juvenil Duque, volvía a ser debilidad para el equipo y una oportunidad para el rival para atacarnos a su merced. Ya van varios encuentros en línea en los que ocurre lo mismo y la situación empieza a preocupar, pues el Juan David ya no ofrece las garantías necesarias para la defensa del equipo.
Por otra parte, otra expulsión también deja un mal sabor y es la de Jairo Palomino; quien no pudo controlar la calentura del momento y propinó un empujón al juez de línea del encuentro.
El principal problema del equipo fue la falta de presión, la incapacidad para recuperar el balón e incomodar al rival.
Sin embargo, esta no fue la única falencia del equipo. Nacional no estuvo claro en la parte de arriba, no se vio ese juego asociado que llegaba en encuentros anteriores y no pudo inquietar con criterio el arco defendido por el ex nacionalista Eduardo Blandón.
Otra vez Pabón con sus tiros inoportunos de media distancia e Ibarbo son sus arranques de emoción que terminaban con la posesión del balón por parte del Chicó.
Ahora Nacional tendrá que luchar en contra de su bajón y adicionalmente en contra de las ausencias obligadas que tendrá el equipo, pues para la selección Sub 20 han sido convocados 4 jugadores del equipo, 2 titulares y 1 cambio seguro en Nacional. Éstos son Juan David Duque, John Steffan Medina y Edwin Cardona. Además, también fue convocado Orlando Berrío.
Nacional queda después de este partido, en la 4ª. posición con 20 puntos y muchas dudas.
El próximo encuentro es contra Cali en el Atanasio Girardot. El equipo del Valle se encuentra actualmente en el puesto 15 de la tabla de posiciones con 11 puntos. Es un juego en casa, así que Nacional debe salir a conseguir los 3 puntos.
Nuevamente les agradezco por sus comentarios y sugerencias.
¡Dios los bendiga!
Un saludo a la hinchada más grande del país.
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