De tumbo en tumbo...
Octubre 25 de 2010Con estas palabras dichas en su momento por el Presidente del Real Cartagena, arrancó el segundo semestre para el cuadro heroico que venía de una decepción inmensa en el primer semestre cuando cabalgó invicto las primeras nueves fechas para terminar perdiendo casi todos los partidos restantes en una campaña en donde se pasó del cielo al infierno convirtiéndose en el equipo “rey de burlas” del fútbol Colombiano.
Ahora nos encontramos con otra frase para enmarcar dicha por el mismo directivo "Decepcionante temporada del equipo. Se cayó completamente. Esperamos que Boder encuentre el camino para sumar todo lo que se pueda. Tristeza".
Le toca entonces al presidente del club mirar las razones por las cuales “el equipo se cayó completamente” y toca también asignarle su cuota de responsabilidad a cada quien en este nuevo fracaso del equipo cartagenero y de la dirigencia del mismo.
Durante todos estos últimos años, la administración del equipo ha mantenido una especie de ceguera crónica y ha perdido el sentido de respeto hacia la hinchada, que es sin lugar a dudas la razón de ser de cualquier equipo de fútbol profesional. Acá no ha existido una verdadera planificación y las cosas se han hecho dejando todo al azar con el argumento de que se está llevando a cabo “un proceso” que no puede marchar bien si las cabezas del mismo no funcionan.
Hemos sido críticos de la actual administración porque consideramos que no tiene un norte definido y desafortunadamente los resultados me han dado la razón. A lo ocurrido al Real Cartagena en el 2010 no se le puede dar otra denominación que la de FRACASO.
Se fracasó porque no se pudo consolidar la inicial campaña del primer semestre y se perdió una hermosa oportunidad de conseguir algo importante en el rentado nacional.
Se fracasó porque se dejaron ir jugadores de reconocido nivel para reemplazarlos por jugadores del montón.
Se fracasó porque de alguna manera el equipo se le salió de las manos al director técnico quien también dilapidó la gran vitrina conseguida al inicio de este año y demostró que al igual que a sus jugadores, le falta madurez para afrontar instancias decisivas.
Por nuestra posición critica fuimos vetados hace ya algunos años y nos hemos ganado mas de un detractor pero al final la vida le da la razón al que la tiene y créanme que nos duele esta triste situación del equipo de la heroica, plagado de jugadores talentosos, bien dotados en el aspecto técnico pero inmaduros y mal llevados a los que también les cabe su cuota de responsabilidad por haber desaprovechado una oportunidad que la vida les dio para mostrar sus condiciones.
Esperaremos los balances, las reflexiones, las explicaciones de rigor y las excusas que como siempre, al final de los torneos tienen los actores principales de este sainete, mientras tanto seguiremos sentando nuestra posición y seguiremos recalcando que el equipo puede mejorar si se hace un verdadero trabajo de planificación, si los directivos se asesoran mejor al momento de traer los refuerzos, si se hace un verdadero trabajo de mercadeo para conseguir un patrocinador solvente y así evitar seguir mendigando los dineros de la Alcaldía de Cartagena y la Gobernación de Bolívar, si se hiciera lo posible por tener al día los salarios de los jugadores.
Estas actividades son las que haría cualquier dirigente que tuviera un mediano conocimiento de cómo administrar un equipo de fútbol, estas actividades son las que siempre se han hecho mal o a medias por parte de la dirigencia de nuestro equipo.
Mientras no se hagan las cosas bien, seguiremos como hasta ahora , seguiremos de fracaso en fracaso, seguiremos DE TUMBO EN TUMBO.