Independientemente de lo que pase con los puntos del partido ante Nacional, hasta aquí nos trajo el río y es un hecho prácticamente consumado que Real Cartagena no clasificará para las finales de este primer torneo.
Restan nueve puntos y el equipo auriverde tendría que ganarlos todos para por lo menos aspirar a ingresar al gran baile final y a juzgar por la irregularidad que ha demostrado el cuadro heroico, esa labor será bastante complicada y difícil.
Paradójicamente el equipo marcha invicto de local pero la clasificación se perdió precisamente en esta misma condición, es decir, que Real Cartagena dejó escapar una buena cantidad de puntos en su feudo y no tiene derecho a hablar de su campaña como visitante que ha sido infame debido a la exagerada cantidad de goles embocados en el arco de Adrián Berbia, quien también paradójicamente, se constituyó en la figura de su equipo en todas y cada una de las dolorosas derrotas sufridas por fuera del estadio Diego de Carvajal.
Al inicio del año manifesté que esta vez se habían hecho las cosas mejor y debo ratificarme en lo dicho ya que se vio mejor disposición para conformar el plantel y se dieron cambios sustanciales en lo que tiene que ver con la restructuración del llamado “proceso” que se adelantaba con los jugadores bolivarenses, los mismos que han demostrado haber sido inferiores a la confianza depositada en ellos aunque seguimos creyendo que dicha confianza fue fruto más de un golpe de suerte y de los buenos resultados obtenidos por el técnico Hubert Bodhert, en el torneo de la B, que de un verdadero trabajo planificado.
También se dieron pasos importantes en la consecución de patrocinadores y se presentaron menos quejas en cuanto a los atrasos de los pagos a jugadores y cuerpo técnico, circunstancias éstas que hablan de que se mejoraron algunos aspectos en materia administrativa.
En materia deportiva si bien no se clasificará a las finales se logró capturar un buen puñado de puntos que son importantes si se tiene en cuenta que el equipo estuvo oficiando casi que de “semi visitante” por tener que desplazarse a la ciudad de Magangué a disputar los partidos que por motivos de las obras de adecuación del Estadio Jaime Morón, no se pudieron llevar a cabo en Cartagena.
Creo que los puntos que se han logrado y los que se puedan recaudar antes del cierre de la etapa de clasificación son buenos si los comparamos con aquella fatídica experiencia vivida en el año 2007 cuando tuvimos como sede la ciudad de Sincelejo, en donde nos fue “como perros en misa” y dicha campaña le costó el descenso a nuestro equipo.
Vendrán los balances, habrá que hacer ajustes, tendrán que salir jugadores y llegar nuevos elementos pero creo que hay tiempo para con cabeza fría, hacer un inventario de lo que se hizo bien y corregir los aspectos en los cuales se falló.
Debemos ser coherentes con lo expresado al inicio del torneo y en concordancia con ello debemos decir que si bien no podemos estar conformes con la temprana eliminación tampoco podemos salir a manifestar que esperábamos más de este equipo, porque no sería justo ni consecuente con nuestro concepto inicial.
En todo caso no hay que bajar la guardia y se tiene que tratar de terminar con dignidad tratando de conseguir la mayor cantidad de puntos posibles con miras a seguir manteniendo la distancia lograda en el espinoso tema del descenso.