De mal en peorLa decadencia del fútbol capitalino
Diciembre 15 de 201057 años sin saber qué es ser campeón, sin sentir la alegría,el júbilo, las calles inundadas de harina, pitos y gritos. Estamos a punto determinar la primera década del milenio y el fútbol bogotano aún sigue en unletargo, inundado de oscuridad y terror. Los azules y rojos lucen másdesteñidos que nunca. Salvo por Equidad adoptado por unos pocos y el único queha sacado la cara por la capital, los apasionados hinchas de Santa Fe yMillonarios de lo único que siguen hablando es de derrotas, derrotas y másderrotas.
¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuándo dejaremos de sentirnoshumillados y golpeados? ¿Hasta cuándo niños, jóvenes, adultos, dejarán dellorar saliendo del estadio “El Campín”? ¿Hasta cuándo soportaremos burlas,chistes y mofas de quienes saborean la dulce victoria?
Si hacemos un repaso de la actuación de los equipos en este2010, sin duda los aplausos se centran en los merecidos finalistas. ¿Quépensarán en las huestes azules luego de tildar al profesor Juan Carlos Osoriode recreacionista y ahora verlo disputar su primera final y quizás obtener suprimer título en Colombia?
Por algo está donde está - a pesar de algunas injustascríticas que ha recibido con los “albos”-, y salió como salió del cuadroalbiazul, simplemente por falta de confianza de los mismos que lo trajeron yacercaron de nuevo a sus raíces. De Millonarios Osorio salió con frustración, pero con lasatisfacción de haber sido el único -hasta el momento-, porque nadie lo hasuperado, en clasificar a Millonarios a la instancia de semifinales. Léase CopaMustang II-2006 / Copa Mustang I-2007. Menos mal el fútbol si que tiene elpoder de dar revancha y desquite.
Por ahora el futuro embajador parece ver luces y ser máspromisorio, después de que se arriesgara y tomara el mando el Dr. José RobertoArango, como cabeza visible de un proyecto. Sin embargo, el proceso de purga,renovación y reconstrucción es largo porque Millonarios estaba cadavérico. Casial punto de la desaparición o de haber llegado al infierno tortuoso del torneode la B. Y digo infierno, porque para un grande, de la historia, el prestigio yreconocimiento de este club –léase:http://es.fifa.com/classicfootball/clubs/club=44210/index.html, eso hubierasido catastrófico.
Muchos dirán que se quedaron estancados en su propiahistoria. Pero es que en el deporte, como en otros aspectos, la historia si quecuenta y mucho o ¿por qué Maradona siguesiendo ídolo de multitudes a pesar de su vida personal? Aunque es claro quevivir de la historia no tiene sentido, si es necesario respetarla porque paraeso está, para no perder la memoria y añorar con que el pasado próximo puedeprovocar un futuro promisorio.
La etapa de “El Dorado” es punto a parte y fue esta época enla que el fútbol de Bogotá tuvo su mayoresplendor. Un esplendor en el que tuvimos el privilegio de tener a los mejoresdel balompié mundial, léase: Di Stéfano, Adolfo Pedernera, Néstor Rossi, etc.Jugadores inmortalizados en la retina de los hinchas que disfrutaron con susgambetas, goles y pases. ¡Cómo añoramos aquellos tiempos, en estos años llenosde espinas y dolor!
Quizás la misma historia nos está cobrando los errores delpasado. El narcotráfico, inmerso en nuestro mundo, sólo nos ha dejadodesolación. Gonzalo Rodríguez Gacha y sus secuaces se enriquecieron a manosllenas y detrás de ellos muchos otros que no vale la pena mencionar.
Pero no sólo azules, rojos ó escarlatas han sido víctimas delas garras de este demonio. Algunos equipos de la B también han sido utilizadospara este vil propósito. El enriquecimiento de unos pocos, a costilla de todoun pueblo que pone sus esperanzas en un color. Tal como lo publicó laprestigiosa revista Semana en su edición on-line del miércoles 15 de diciembre,con una investigación denominada, El “dossier” del fútbol.
Santa Fe, que soñaba con su séptima estrella, vio frustradasde nuevo sus ilusiones. Después de soportar y de seguir soportandoinvestigaciones, allanamientos, declaraciones, etc. Todo por las malasdecisiones de algunos dirigentes bien camuflados - entre unos pocos buenos quetuvieron que poner la cara ante la magnitud del escándalo -. Personas que sólopiensan en llenar sus bolsillos a costa de una marca.
Pero como la idea no es darles protagonismo, mejordilucidemos porque nuestro fútbol, el de esta bella ciudad, que también pasapor sus peores momentos, sigue sumido en los lugares que nunca debió ocupar.
Primero hay que decir que las bases, estructuras yfilosofías de trabajo han estado mal, muy mal encaminadas. Si bien han pasadotécnicos de reconocimiento local y extranjero (Diego Umaña, Miguel AugustoPrince, Ricardo Gareca…) los procesos nose han podido consolidar. ¿Y cómo se consolidan?, pues fácil, con títulos.
Así como Millonarios experimentó la gloria con el Dr.Gabriel Ochoa Uribe (1961, 62, 63 y 64) con una planeación seria y eficaz, enla actualidad se ha dejado de lado el significado de un verdadero proceso,-como el que ha llevado el finalista Deportes Tolima en cabeza del D.T HernánTorres (desde 2007) -.
Algo similar, por no decir parecido, sucede en las toldascardenales. Si el equipo llegó a estancias semifinales y logró posicionarse enlos tres primeros puestos de la tabla, fue gracias a una semilla que sembróFernando “Pecoso” Castro, que después llegó a regar tímidamente el regreso deHernán Darío Gómez, pero que sin duda para el primero fue como una cachetada,de esas a las que los seres humanos se acostumbran. A él también el fútbol lesigue dando la revancha o ¿por qué sacó al Quindío de la zona de descenso ylogró instalarlo de nuevo en Cuadrangulares?
La llegada de Néstor Otero avivo las esperanzas y enrojecióaún más las entrañas del “León”, pero cuando todo estaba listo para el éxito,algo faltó. Jerarquía, mentalidad, verdadero compromiso y más que eso, creersede verdad el cuento. Y es aquí en donde hay que hacer énfasis. Sin recriminarlo hecho o dejado de hacer por los jugadores, a quienes respeto y admiro, sobretodo cuando hacen parte de equipos llenos de adversidad, falta de recursos yapoyo gubernamental, es frustrante ver que en las instancias decisivas todo eltrabajo de un semestre y por esta época, de un año, se desvanece como agua enlas manos.
Todo radica en los planes a largo plazo. Sólo basta conmirar al F.C Barcelona. En Colombia falta trabajo serio y definido en lasdivisiones menores, los granos que después florecen y dan frutos en lasdivisiones mayores. Procesos autosustentables en el tiempo.
Pero si seguimos dejando a nuestros juveniles a su suerte, ocon el simple apoyo de sus padres, quienes con sacrificio y dedicación hacenhasta lo imposible por ver a sus hijos triunfar, seguiremos aplazando laverdadera educación deportiva, en manos de expertos, intelectuales y estudiososdel tema y tal vez nunca lograremos pasar estas páginas lúgubres de nuestrobalompié.
Si queremos volver a ser protagonistas en el escenariomundial, es urgente una verdadera reestructuración, dejando de lado interesespropios y buscando el mismo objetivo. Sólo espero poder ser parte de ese procesode inclusión y no de exclusión.
Dedicado a quien me enseñó el amor por un balón, en sucumpleaños…
Fuente: D- Content