Se están demorando, el paso de tortuga que caracteriza a la clase dirigencial del país del sagrado corazón mantiene estancada una situación que se ha decantado por si sola: El “Bolillo” debe dejar la dirección de la Selección Colombia y deben nombrar un nuevo seleccionador para las eliminatorias de cara al Mundial de Brasil.
Son dos cosas completamente aparte, la agresión de Hernán Dario Gómez a una mujer a la salida de un bar en Bogotá es un acto condenable y por el cual el país se movilizó pidiendo inmediatamente que fuera cesado de su cargo, en eso estoy completamente de acuerdo y sin levantar odios quiero decir que sin disminuir la gravedad de lo ocurrido, “Bolillo” debe salir de la selección así la eventualidad no hubiera sido golpear a una mujer, sino cualquier conducta que fuera en contra de la imagen que debe tener el entrenador de una selección que representa a un país.
Supongamos que Gómez no hubiera golpeado la mujer pero en estado de embriaguez fuera sorprendido conduciendo, igualmente debería ser despedido. Con estas reflexiones lo que intento decir es que los máximos dirigentes de la Federación Colombiana de Fútbol la tendrían que tener clara y al día de hoy tener un nuevo entrenador al frente del equipo nacional, considerando que el mismo Hernán Dario puso su cargo a disposición pero en vez de eso han preferido dilatar las cosas en una actitud que va en contra de los intereses deportivos de la misma institución y por consiguiente de todos los que apoyamos la selección.
Como si eso fuera poco, las declaraciones de un desubicado Alvaro Gonzáles manchan más la vetusta imagen de los dirigentes e incita a la violencia en contra de un personaje de la vida pública que aunque no goza de la admiración de muchos en nuestro país tiene derecho al respeto.
La parcimonia y el compás de espera de espera impuesto desde primer momento con el “tocamos el tema después del Mundial Sub-20” les proporciona la coartada perfecta. ¿Qué será lo que retrasa la decisión? ¿Qué intereses hay de por medio para no aceptarle inmediatamente la renuncia a Bolillo?
Es claro que no piensan en que concepto queda la Federación que en vez de haberle solicitado la renuncia a su empleado después de un hecho bochornoso, se demora en aceptársela después de que él mismo tomó conciencia de la gravedad de la situación y la presentó.
Total los que perdemos siempre somos los mismos: Los hinchas que queremos ver de nuevo a Colombia en un Mundial.
Pdata: Para mi Leonel Álvarez ya debería estar dirigiendo el combinado nacional, amanecerá y… ¿veremos?