Javier Hernández BonnetOjo con el diablo ...
Junio 09 de 2008Ojo con el diablo… que esta vez sabe más por diablo, que por viejo.
Se que muchoshinchas de Millonarios andan encomendados a todos los santos, para que alguien encuentre el conjuro que evite que elpopular equipo rojo de Cali, gane un título más, que equivaldría a igualar elrecord de 13 campeonatos obtenidos en su historia por la gloriosa divisa azul.
Y sinceramente,después de ver jugar a América, con estética y contundencia, más la ayudita deEnvigado y La Equidad,que se quitan puntos entre si, los pupilos de Umaña están muy cerca de esetrascendental hecho.
Lo de Américatiene todo el mérito de un técnico trabajador, exigente y experimentado. Umaña hizo de un grupo inexperto de jóvenesfutbolistas, un equipo arrollador del medio campo hacia arriba. Peleó por ellosante sus dirigentes y se ganó algo más que el respeto de sus dirigidos: lasolidaridad y admiración. Dosingredientes fundamentales en el manejo de un grupo tan joven, al que elreconocido entrenador ha puesto a soñar con la gloria.
Contrario alotro gran favorito, el Chicó de Boyacá, este América no tiene la sabiduría delos "viejos", como la del "Chaca" Palacios o"Palmira" Salazar, que combinada con la sangre nueva de Canéo yMarcos Perez, resulta eficaz en el propósito del titulo. América lo que tienees rebeldía y alegría, para defender un estilo de juego, en el que susjugadores solo piensan en la portería contraria. Pero todo enmarcado en unorden que lo ha llevado al equilibrio, pues en estas finales sigue siendo el dueñodel mejor ataque y a diferencia de la fase clasificatoria, ahora tiene la mejordefensa.
Me gusta esteAmérica y su técnico Diego Umaña, porque encarna el fútbol sin temores, que daespectáculo y aniquila las teorías ultradefensivas de quienes piensan en elcero, como la mejor manera de salvar su puesto. Esté América sabe más pordiablo que por viejo. Que viva la rebeldía de sus atrevidos atacantes.