Colorín, colorado…Pobres niños ricos
Abril 04 de 2010Golpes y más golpes recibimos los hinchas de Nacional cadafin de semana cuando hay Fútbol Profesional. Esta vez, en un partidorelativamente parejo, con un primer tiempo aceptable para el verde, que inclusologró sacar algunos generosos aplausos de la tribuna, gracias al fútbolordenado en defensa y la generación de tres opciones claras de gol que nolograron concretarse en el arco defendido por Agustín Julio, al finalterminaron en desgracia y caras largas, pues en el complemento se cayó laestantería, Albert Duarte y sus jueces de línea tomaron el protagonismo conequivocadas decisiones que terminaron sentenciado el encuentro y nos llevamospara Medellín una bolsa llena de goles, desilusiones y otra inevitableeliminación.
El fútbol es muy raro. En los fríos números nos golearon 3-0en Bogotá, pero les juro que a comparación del encuentro del miércoles anteriorfrente al Huila donde realmente el rendimiento individual y colectivo fue paupérrimo, por lo menos en el Campínaparecieron algunas paredes, la escuadra logró generar varias jugadas noproducto del azar (en el primer tiempo) o una cabalgata individual al mejorestilo de Giovanni Moreno sino de una idea ofensiva, explotando la lentitud porel centro de los zagueros rivales, intentando abrir la cancha mediante lasproyecciones de Víctor Giraldo y Stalin Motta.
Seguramente lo anterior es poca cosa si tenemos en cuentalos millones de pesos que se gasta Nacional cada semestre antes del arranque deun campeonato. Pero qué le vamos a ser, el rumbo dentro y fuera de la canchaanda en la nebulosa, este es un equipo rico que le gusta jugar como pobre, conuna hinchada inmensa cuya paciencia ya llegó a su límite.
El encuentro contra Santa Fe se perdió desde hace año ymedio como viene ocurriendo en el tradicional clásico regional o con lasconstantes eliminaciones.
Es verdad que Albert Duarte es un incompetente árbitro, quelos jueces de línea que lo acompañaron cometieron equivocaciones inmensas comono convalidar aquel autogol de Ómar Pérez o el inexistente penal sobre elchileno Julio Gutiérrez atajado por Pezzuti, que Giovanni Moreno falló unaopción clara cuando Julio ya estaba vencido, que la suerte fue esquiva en elremate de Palomino que se estrelló rebeldemente en el travesaño, que hubo unerror individual en el tanto de Yanes, pero lo anterior no alcanza a justificarque nos estamos acostumbrando a perder, que siempre nos toca sacar lacalculadora antes de la novena jornada del campeonatoy hacer cuentas parasaber si tenemos opción o no de clasificar.
Definitivamente las cosas se hacen mal desde la cabeza (ojono estoy culpando al nuevo presidente, pues lleva poco en el cargo), el equiponunca encontró el rumbo futbolístico en la era de Ramón Cabrero, hay jugadoresque jamás recuperaron su nivel, refuerzos mediocres que no marcan la diferencia(no más Andrés Orozco y Marcos Mondaini por citar dos nombres) y por eso sonmás las derrotas que las victorias, las tristezas que las alegrías.
No nos metamos mentiras, pensar en la clasificación suena auna utopía. Hay que tener de ahora en adelante un ritmo perfecto, prácticamenteno ceder punto alguno de local y ganar varios encuentros de visitante cuando aduras penas logramos superar sobre la hora al Huila, vencer a un Cali con treshombres menos o a un Junior sin Giovanni Hernández y varios titulares porfuera.
Creo que cuando la Semana Santa ha llegado a su fin y elmundo Cristiano celebra la Resurrección del Hijo del Hombre, en el tema delfútbol los seguidores del verde seguimos padeciendo el viacrucis por ladeficiente conducción fuera y dentro del terreno de juego.
Por tal motivo y sin recurrir al pesimismo, simplementelimitándonos a la realidad y los antecedentes más cercanos, estar entre loscuatro mejores equipos del semestre ya suena a un mal chiste.
En otras palabras, con 24 puntos en juego (Nacional tiene unencuentro aplazado frente al Medellín) el onceno verdolaga tendrá que sumar 17o 18 unidades para soñar con el milagro, es decir estamos eliminados.
Como a mi juicio la idea de la estrella se aplazónuevamente, llegó el momento de buscar variantes entre los titulares, de probara otros jugadores, de cambiar el módulo táctico.
No creo que Cabrero se atreva a tantos cambios, pues pordesgracia su periplo se ha caracterizado por la terquedad de mantener una ideaque no ha dado resultados, de no utilizar a talentosos jugadores como EdwinCardona o el propio Orlando Berrío queen una pierna es mejor que el actual nivel de Mondaini.
Sobre el tema de Cabrero, un amigo me preguntaba alfinalizar el encuentro del sábado acerca de su continuidad o posible renuncia.Varios medios de comunicación a la misma hora hablaban del asunto y esperabancon sus periodistas atentos al camerino de Nacional.
Sin embargo, mi respuesta fue sencilla. La era Cabrero sigao no en el club (el hispano-argentino dejó de ser el entrenador de Nacional en la tarde de este lunes) finalizó en diciembrepasado cuando Huila en el Atanasio Girardot nos eliminó de la final.
El entrenador debido a sus quebrantos de salud, a lapetición de sus familiares más cercanos de regresar a Buenos Aires y a supropio pensamiento, se cansó de la dirección técnica, del estrés que significadicha profesión y con un puesto asegurado como Director Deportivo de Lanús dejóquiera o no decirlo a un lado a Nacional.
El principal error de Cabrero por encima de poner o no a unjugador, de usar un esquema u otro, fue el de no dar un paso al costado enenero cuando ya no quería dirigir más.
No estoy señalando al hispano-argentino como el únicoresponsable de este mal momento que vive el equipo porque en esa misma bolsahay que meter a la plantilla que no ha podido con la responsabilidad y presiónque significa jugar en Nacionaly a los dirigentes que se equivocaron en muchascontrataciones, carecen de autoridad y capacidad para decidir, pues dependen dePapá Ardila Lülle.
En general caer frente Santa Fe duele y hacerlo por tresgoles de diferencia mucho más. Para colmo de males, uno como aficionado salecon la piedra a fuera y se pregunta por qué motivo la suerte anda tan torcida,cuándo se perdió el camino y el verde se transformó en lo que es hoy.
¡Qué dolor!
El partido se puede resumir de una forma muy sencilla. Unprimer tiempo donde Nacional logró controlar a Ómar Pérez, Santa Fe con algunajugada de Anchico se acercó y las ocasiones más claras de concretar fueronnuestras.
Por desgracia y siguiendo con el comentario del bloganterior, el que perdona, pierde y esta vez fue Nacional el que perdonó. Undisparo de Palomino se estrelló en el palo y luego el cabezazo de Magiolo trasel rebote fue desviado espectacularmente por Agustín Julio. También, GiovanniMoreno no supo definir ante la salida del guardameta cartagenero cuando sesentía en las tribunas el aroma de gol.
Los desperdicios en el área contraria se convertirían en elpresagio de un sábado negro. Ya en el complemento, los dueños de casacontrolaron en un mayor tiempo la pelota, los dirigidos por Cabrero atrasaronsus líneas, transformando a Motta e Ibarbo en volantes externos con escasaproyección y sin mucho respaldo en la contención.
Una pelota quieta y un error individual en marca fueron loscausantes del 1-0 anotado por Luis Yanes en el minuto 64. Ese golpe fue unmazazo en la cabeza a un equipo que carece en el campo de líderes, esosjugadores que son capaces de sacar la categoría cuando las papas queman.
A pesar de lo anterior Nacional fue al frente, Cabrerorealizó cambios ofensivos enviando al campo a Mondaini (pobre presentación) enel lugar de Amaya, pero el equipo se descompensó y quedó a merced de loscontragolpes rojos.
En ese momento Duarte y sus compañeros arbitrales cobraronprotagonismo con jugadas decisivas y lo que era un empate cantado o por lomenos una derrota apretada, concluyó con dos goles más en contra.
Se perdió en Bogotá y con ello la ilusión clasificatoriaqueda en eso, una simple ilusión porque aunque las matemáticas resistan todo,el fútbol no.
Ahora, el Atanasio Girardot con su gramilla en un pésimoestado y un ambiente caldeado será testigo este miércoles desde las 8:30 p.m.del duelo entre Nacional y América, un partido que en el pasado no tan lejanosería digno de final cobra importancia por el honor y el descenso.
Para finalizar les recuerdo el correo de contactosomosdelverdeporsiempre@gmail.com con el objetivo de intercambiar cualquieropinión, crítica o comentario sobre el blog. Espero las fotos de la pasiónverdolaga por todo el mundo.
¡Hoy más que nuncaFuerza Verdolaga!
Fuente: D- Content