Ahora por la estrellaPrimera parte del logro
Diciembre 09 de 2010Sin embargo, pronto la expectativa fue disminuyendo. Pese aque los hinchas reconocieron la reunión de muy buenos jugadores y de un técnicocapacitado para la conformación del equipo, los resultados en el primersemestre no acompañaron la gestión de los directivos.
Si bien fue importante la clasificación anticipada paraoctavos de final en Copa, la manera en que se dio la eliminación, en esainstancia, desinfló a los seguidores quienes comenzaron a cuestionar laactuación del técnico en esa serie, convencidos de que el grupo tenía parahaber avanzado más en la competencia. Algo coherente con lo que los directivosplantearon al inicio del año.
Así que, ese primer frente de competencia, el internacional,ligero se convirtió en una frustración y en el primer logro perdido del año.Quedaba el frente local, tres torneos en Colombia: dos Ligas y una Copa.
En la primera Liga del año, se recuerda, clasificaban a unasemifinal cuatro equipos, en lugar de los cuadrangulares tradicionales. El Oncellegó a las últimas fechas con chance de pasar, pero finalmente no pudo. Quedóincluso, por fuera de los ocho primeros.
Fue el segundo logro perdido del año. El panorama empezaba aoscurecerse: el periodismo comenzó a anunciar la debacle económica, y a esohabía que sumarle el andar mediocre en la Copa Colombia, que se juega durantetodo el año. El rendimiento allí hacía prever que lo más probable era laeliminación.
La simpatía inicial con la hinchada se fue convirtiendo enreprobación y reclamos, al punto que se cuestionó la continuidad del técnico yde algunos jugadores para el segundo semestre futbolero. Pero, el técnicocontinuó y decidió la salida de algunos jugadores.
Para la segunda Liga del año, el equipo empezó a descontaren reclasificación, inició con buenos resultados en los primeros partidos yrepuntó en la Copa Colombia. Sin embargo, el repunte en esta Copa no le alcanzópara clasificar, cediéndole el protagonismo a conjuntos de la segundacategoría. Fue el tercer logro perdido del año.
Así que, un equipo que armaron con el objetivo de disputarcuatro o mínimo tres títulos, tenía ahora que poner todas sus esperanzas en laúnica competencia que le quedaba: la segunda Liga del año.
Y fue un buen inicio, pero llegó el bache. El equipo comenzóa perder, a transitar fuera de los ocho y con tendencia a la baja. Todo ya erabastante negro, lo que le sirvió al periodismo para continuar resaltando lo que ya era una debacleeconómica.
Rodaron más cabezas, prescindieron de los servicios devarios jugadores en plena competencia, y la continuidad del técnico estuvoseriamente amenazada. Pero: dos empates a domicilio luego de varias derrotas,un partido aplazado de local, dos juegos locales más seguidos y los puntosacumulados de los primeros partidos, hacían pensar que aún había opciones.
Los directivos preocupados por la situación económica,decidieron la continuidad del técnico con la fe puesta en salvar algo elproyecto inicial, o fracasar definitivamente. Además lanzaron el S.O.S. por lasituación económica y se centraron en la respuesta a la crisis, a través deventa de activos y gestión ante el sector financiero; una situación pocohalagüeña.
Prácticamente lo único que ayudaba a superar la crisis erallegar a la final, algo que sonaba a locura en septiembre, por lo que el futuroestaba nublado por completo. Pero, ocurrió la levantada que todos vieron: unaserie arrasadora de resultados y por muchos momentos, de expresión futbolísticaque tienen al Once hoy en la final. Algo que, hace dos meses, parecíaimprobable.
O, también se podría pensar que es finalmente, y pese a losbaches y logros perdidos, producto del trabajo de todo el año en el que eltécnico creó el equipo que quería. Hoy esa es la victoria de Osorio.
Pero además, alegría de los hinchas por una final más,oportunidad para los directivos capotear definitivamente la crisis económica yopción de lograr al menos uno de los objetivos que se propusieron al inicio delaño. Apenas es una parte de ese único logro, porque solo es el paso a la final.Falta ganarla que será difícil; pero hoy, por el fútbol que muestra el equipo,es algo probable.
Fuente: D- Content