Nacional sigue dejando dudasRazonablemente pesimistas, pero…
Noviembre 15 de 2010El próximo fin de semana arrancan los cuadrangularessemifinales en el fútbol colombiano y como viene jugando el verde con ello darácomienzo, salvo un cambio radical al sufrimiento.
Nacional, a pesar de su pobre desempeño en gran parte de lafase regular, consiguió de forma anticipada (en el partido contra Millonarioscelebrado el 20 de octubre en el Atanasio Girardot) y sin mayores problemas depuntos, una clasificación que en el pasado reciente nos había obligado a sacarcalculadora en las últimas jornadas.
La benevolencia del campeonato colombiano con su sistema dejuego donde la verdad perfectamente el octavo clasificado puede hacer ladiferencia en la segunda fase y hasta quedarse con el título, siempre entregaráuna luz de esperanza para aquellas escuadras que rondan más en la mediocridadque cualquier otra cosa.
Ya pasaron cuatro meses del debut en la Liga Postobón 2-2010frente al Cali que terminó en victoria clara y contundente de los “azucarerospor 3-1 y a pesar de los esfuerzos del entrenador José Fernando Santa porencontrar un once ideal, nada que aparece el funcionamiento colectivo y salvolos aportes individuales de hombres como Dorlan Pabón, Gastón Pezzuti o elpropio Víctor Ibarbo, este Nacional deja muchas dudas.
Definitivamente para bailar con la mujer más bonita de unafiesta lo primero es saber bailar, luego engalanarse con la mejor vestimenta ydisposición. Pues en realidad, lejos estamos de lo anterior, Nacional no tienefortaleza en el sistema defensivo como viene ocurriendo hace varios años ytampoco cuenta con un plan de juego coherente, definido y efectivo en ataque.
En otras palabras, ni nos cubrimos bien la cabeza, ni nostapamos bien los pies porque cuando un onceno depende exclusivamente de lasindividualidades, siempre será sencillo de controlar y los rivales comienzan atomarle la medida.
Antes hablábamos de Giovanni Moreno, que el segoviano nossalvara en la mayoría de partidos, ahora rezamos para que “Memín” (Pabón) seinspire, Pezzuti vuelva al arco, Ibarbo desborde con su potencia, levante lacabeza y no se caiga y alguien arriba pueda embocarla.
Dependemos más de los rezos, las cábalas, el azar, el empujede la tribuna que del fútbol y lo anterior es muy grave porque aunque todavíaqueda tiempo para recomponer el camino (muy poco tiempo), si no se juega a algoserá muy complicado aspirar a algo.
Para colmo de males contamos con una racha de lesionesdolorosa y la llamada “curva de rendimiento” por el piso.
Desde aquel encuentro contra Millonarios dondematemáticamente se consiguieron los puntos (28 unidades) necesarios paraclasificar, Nacional disputó cuatro encuentros con dos empates, una victoria yuna derrota.
Además, con el respeto de todos los equipos, el verde jugócontra el colero Envigado y el penúltimo Deportivo Pereira, a ninguno pudosuperar y si nos remitimos a esos compromisos, los “matecañas” hicieron justosméritos para quedarse con la victoria.
Muchos me pueden decir que fue relajación y tal vez tenganrazón, pero la pregunta surge, se puede hablar de bajar la intensidad de juegocuando en verdad salvo chispazos el equipo poco ha mostrado en 18 fechas.
No creo en lo anterior, simplemente porque Nacionalconsiguió resultados y por ahora nada que consigue funcionamiento.
Lo más complejo es que el entrenador a pesar de los cambiosno encuentra un equipo base. Ya probó a Jossimar Mosquera y Damián Santín comodefensores centrales y decepcionaron, ahora lo intenta con Juan Carlos Mosqueray Humberto Mendoza.
Los laterales son un verdadero dolor de cabeza. Por la zonaderecha, Víctor Giraldo se encuentra muy lejos del que jugó en Equidad yPiedrahita poco aporta. En la izquierda las cosas son peores, Francisco Delgadotiene actuaciones discretas como en Ibagué (el equipo en general jugó muy mal),Jair Iglesias ni fu, ni fa, ya ni es tenido en cuenta entre los sustitutos.
En la mitad del terreno también hay problemas. JairoPalomino no es suficiente para llevar el peso de la recuperación de la pelota ylas opciones que nos quedan con el objetivo de acompañarlo son Daniel Arando oCristian Correa.
Ya en elaboración de juego las cartas disponibles pasan porPabón, Ibarbo (ambos fueron convocados a la Selección Colombia de mayores quejugará este miércoles en Bogotá frente a Perú un amistoso y por ende regresarána Medellín hasta el día jueves) y Edwin Cardona.
La “joya” Cardona hace parte de la Selección Sub 20 dondeviene teniendo grandes actuaciones y apenas se reincorporará sobre la cuarta oquinta jornada de los cuadrangulares.
Ni Pabón, ni Ibarbo son jugadores de pausa, su principalcaracterística se encuentra en la explosión y el cambio de ritmo, por ende enrealidad será complicado intentar retener la pelota cuando un encuentro lorequiera, pues Patiño y Motta, quienes en el papel se adaptaban mejor a loanterior debido a lesiones no podrán ser utilizados en semifinales.
La encrucijada es tan grande que en ataque Maggiolo yMondaini no viven un gran presente y Orlando Berrío tiene una lesión de meniscoque lo mantendrá unos 10 días por fuera de las canchas.
Nacional llega mal a los cuadrangulares y el pesimismo omejor dicho el realismo embarga a la hinchada, sin embargo este es el fútbolcolombiano donde cualquier cosa puede pasar y generalmente se premia a lairregularidad.
Si es por méritos, Tolima debería quedarse con la estrellaal finalizar el año, Santa Fe, Once Caldas y Equidad pelear con los pijaospalmo a palmo por la gloria y los cupos a los torneo internacionales, pero encuadrangulares las cosas hay que ratificarlas y mientras existan oportunidadessiempre estará aunque parezca masoquista la esperanza, así que como hinchatodavía estamos vivos.
Fue un baile en Ibagué
El domingo fuimos testigos de otra paliza futbolísticarecibida por Nacional. Tolima como una aplanadora nos pasó por encima deprincipio a fin, marcó tres goles y la verdad estuvo cerca de una goleadahistórica ante un rival paquidérmico, carente de ideas y variantes que selimitó a aceptar con resignación la superioridad del contrario.
La imagen mostrada por los muchachos de Santa dio pena, alfrente estaba el mejor equipo en la actualidad del balompié colombiano quellegaba cansado tras un largo viaje de Buenos Aires, Argentina, con el peso enlos hombros por una eliminación injusta en la Copa Sudamericana a manos delárbitro paraguayo Carlos Amarilla.
Ni con todas esas ventajas, Nacional fue capaz de generaralgo de zozobra en los tolimenses que por el contrario se recrearon en lacancha del Manuel Murillo Toro y nos dejaron cargados de preocupaciones.
Las actuaciones individuales de varios jugadores fueron másque dramáticas y el funcionamiento colectivo prácticamente nulo.
Es verdad que Pezzuti no fue de la partida por un tema deprecaución médica, pero no puede ser que el arquero argentino sea la únicagarantía de solidez en defensa. El resto de jugadores son en teoría los quearrancarían las semifinales el próximo domingo en el Atanasio Girardot frenteal Deportes Quindío.
Franco Armanituvo una actuación para el olvido, se mostrónervioso y cometió errores tanto con las manos como con los pies. Lainseguridad del guardameta se trasladó a toda la defensa, los dos laterales(Giraldo y Delgado) nunca pasaron al ataque y en contención fueron unaverdadera autopista.
Palomino y Arango jamás lograron detener en la zona medularlas arremetidas del Tolima, Ibarbo se mostró aparatoso y poco colectivo, Pabónsimplemente naufragó en medio de la inoperancia y tuvo un duelo inadvertido.Arriba apenas se generaron algunas aproximaciones para Mondaini y Maggiolo ySanta realizó modificaciones con el objetivo de evitar más goles en contra(Santa ingresó por Maggiolo, Piedrahita por Ibarbo y David Córdoba por FranciscoDelgado).
En fin, el domingo nos devolvieron a nuestra cruda realidadgenerando muchas dudas y pocas certezas.
Listo el cuadrangular
Tras el sorteo del lunes, Nacional quedó ubicado en elcuadrangular B con Once Caldas, Quindío y Cúcuta Deportivo como rivales.
Teniendo en cuenta los resultados de la primera fase yaunque el equipo no aparece, el verde venció a los tres rivales en cuestión,dos de ellos en condición de local con gran dificultad y uno en cancha neutralcomo el cuadro de Manizales.
A los cuyabros se les superó con un ajustado 1-0, gracias aun tanto de Jairo Patiño en el Atanasio Girardot y a los motilones se lesvenció con un gol en el minuto 90 3 de Dorlan Pabón.
Ante el Once, la fuerza verdolaga tal vez jugó uno de losmejores segundos tiempos del semestre y terminó imponiéndose 2-3, gracias a lasanotaciones de Ezequiel Maggiolo en dos oportunidades y Víctor Ibarbo. Esepartido fue disputado en el estadio de Techo.
Esperemos que las cosas mejoren, Santa por fin encuentre elcamino y varios jugadores recuperen el nivel para mantener la ilusión viva.
Por lo pronto, el domingo desde las 3:30 p.m. comolocal Nacional recibirá al Quindío del“Pecoso” Castro, luego a visitar al Cúcuta y la primera vuelta se cerrará encasa frente al Once Caldas.
Programación de los partidos del verde en el grupo B
Nacional vs Quindío (domingo 21 de noviembre, 3:30 p.m.)
Cúcuta vs Nacional (día y hora por confirmar, posiblementeel jueves 25 de noviembre)
Nacional vs Once Caldas (día y hora por confirmar, posiblementeel domingo 28 de noviembre)
Once Caldas vs Nacional (día y hora por confirmar)
Nacional vs Cúcuta (día y hora por confirmar)
Quindío vs Nacional (día y hora por confirmar)
Para finalizar les recuerdo el correo de contactosomosdelverdeporsiempre@gmail.com con el objetivo de intercambiar cualquieropinión, crítica o comentario sobre el blog.
¡Fuerza Verdolaga!
Fuente: D- Content