Copa MustangRenovación Técnica
Abril 14 de 2009Mi abuelo nunca fue un gran aficionado al fútbol, en realidad, su único interés era vernos sufrir cada vez que jugaba Colombia.
Y ni para que les cuento la risita socarrona, cuando vencía el rival.
El viejo, burlón como era, tenía claro que no se molestaba en inquietar, cuando los partidos tenían un seguro ganador… Si el encuentro era Colombia vs Venezuela se dedicaba a hablar de política, pues Venezuela nunca le ganaba a Colombia.
Y si el duelo era Santa fe vs Quindío, se ponía a jugar cartas; la “lógica” imperaba. Santa fe no perdía.
Hoy día, el abuelo ríe y ríe desde el cielo.
El fútbol que conocieron nuestros mayores, y con el que nosotros crecimos, cambió.
En lugar de llamar a un equipo, “grande”, nos referimos a su hinchada numerosa.
Nacional es último y Millonarios 14, desastre “grande” para los equipos de mayor hinchada.
También se demuestra que la historieta de: “Armamos una nómina para ser campeón” , es poco creíble.
Ya no gana la nómina más costosa, si no el mejor equipo.
Los ejemplos vienen desde los galácticos del Real, se extienden a la Águilas del América mexicano, y que tal Santa fe, reducido por un pigmeo del balompié colombiano.
Tolima líder, Equidad y Quindío son la muestra del actual torneo.
Sus técnicos trabajan y se amoldan al perfil de los jugadores, tienen la humildad para sostener un bajo perfil, sin querer figurar más que el equipo. -Saco del tema a Júnior, que aguantó a Comesaña hasta que encontró el grupo competitivo-.
Hernán Torres, Nestor Otero, Alberto Gamero, no son simpáticos a la cámara, ni hacen show en cada partido, pero sus equipos siempre son serios, sin importar los nombres con que les toque armarlos. -No menciono a Alexis García, porque además de buen técnico, es un excelente interlocutor futbolero-.
Los rimbombantes señores del banco están mandados a recoger, la actualidad es otra, el fútbol se renovó.
Los dueños del verso, que sigan versando en seminarios y reuniones, pero está claro que a punta de nombre no se juega, ni se dirige.
Les pagan muchos millones, contratan todo lo que piden y se terminan yendo por que les quedó grande un equipo “grande”.