Más de lo mismoSoldado advertido no muere en…
Octubre 31 de 2010Fue un sábado de brujas y espantos. Nacional se paseó por laciudad de Armenia con su ya tradicional lánguida cara futbolística, apenas diopequeños chispazosde querer ganar un partido en teoría cómodo frente alvoluntarioso Pereira y para colmo de males, unos mal llamados hinchas sededicaron al vandalismo y la destrucción dejando por el suelo la dignidad de lacamiseta verdolaga.
En fin, una tarde para olvidar, aunque será muy complicadoborrar de la memoria el enfrentamiento entre dos sectores de la barra y lapolicía en la capital del Quindío que obligó a la detención del encuentro antelos “matecañas” en dos oportunidades por los gases lacrimógenos, hecho quesimplemente ratifica con dolor que el verdadero enemigo digan lo que digan seencuentra al interior del verde.
Los desadaptados están ganando la pelea. No importa lasverdaderas razones del enfrentamiento, no importa excusarnos en lasprovocaciones de un lado o del otro, en el maldito duelo regional entre dossectores de la barra que viene dejando sangre, dolor y lágrimas o en el tema delos “trapos” que no querían permitir ingresar al Centenario, la violencia entodas sus manifestaciones es inamisible, imperdonable y necesariamentecastigable.
Lo peor es que ya estamos advertidos y rápidamente cuando seacercan los cuadrangulares, la idea de quedarnos sin el color de la fiesta defin de año toma cada vez más fuerza. Parece que algunos (la gran minoría)quieren ver los partidos de las semifinales por televisión y con un estadioAtanasio Girardot sin público.
Estamos construyendo nuestra propia silla eléctrica y comoborregos vamos directamente al paredón de fusilamiento. ¡No nos damos cuenta,carajo!
Es verdad que en lo deportivo el equipo viene jugando anada, con bajas actuaciones individuales y serios inconvenientes colectivos,pero como el balompié de nuestro país suele entregar muchas oportunidades, malque bien estando en los ocho todos comenzarán en cierta igualdad de condicionesdejando siempre una pequeña luz de esperanza a la esquiva estrella de losúltimos años.
Nadie se mete mentiras, jugando de esa forma, Nacional conel dolor del alma no tiene posibilidades en la siguiente fase, apenas rellenarálos grupos porque con el transcurso de los días sigue sin mostrar un patrón dejuego definido, depende de alguna aventura individual y el entrenador nada queencuentra el once ideal dentro y fuera de casa.
Sin embargo, la gravedad de los actos violentos que se tornarepetitiva en los días anteriores ha construido un entorno más que negativo, yaque incluso muchos piensan que Nacional debería jugar a puerta cerrada susencuentros como local.
Nadie se atreve a confirmar lo anterior, pero la Dimayorperfectamente puede impulsar una medida de ese estilo, respaldada por losestamentos de seguridad y la propia Alcaldía de la capital antioqueña.
Lo peor es que en el fondo una determinación como esa tienecierta justificación porque así protestemos, el mal ejemplo que se viene dandoy los antecedentes nos condenan.
Somos un equipo (lo digo con tristeza y sé que muchosrespaldan lo anterior) que últimamente produce más noticias por los destrozosque por las buenas jugadas y los triunfos, pagando justos por pecadores.
Los buenos hinchas del verde son más, el verdadero aguantejamás se representa en la cantidad de destrucción que se crea alrededor o en elarsenal de armas y drogas que se tienen. El fútbol por encima de todo es unjuego, una fiesta donde vamos a sufrir y gozar, pero nunca a llorar por lamuerte de alguien.
Tenemos que recuperar la alegría en las tribunas y evitarlas determinaciones de choque que seguramente no solucionarán por completo laraíz del problema social que se vive, pero ya estamos advertidos hay que serparte de la solución y no un eslabón más de la estela violenta colombiana.
De mal en peor
En lo futbolístico las cosas tampoco funcionan. Hace unassemanas pensaba escribir sobre la posibilidad de pelear en las dos tablas,siempre que se consiguieran victorias ante en teoría dos de los rivales másdébiles del campeonato, Envigado y Pereira, respectivamente.
Hoy, a seis unidades de la Equidad por la Reclasificación(este blog se escribió sin conocer el resultado entre Santa Fe-Once Caldas) y adiez del Tolima, el tema de conseguir un cupo internacional a la CopaLibertadores o Sudamericana de esa manera se complicó.
El equipo cada vez juega peor, los naranjas con todas suslimitaciones nos superaron en el Atanasio aunque al final se salvó un punto yel Pereira basado en la voluntad y el querer ganar si no fuera por el horrordel grupo arbitral encabezado por Juan Carlos Gamarra que le negó una claraanotación a los “matecañas” sobre el final del encuentro cuando el balón superóla línea de gol, nos hubiéramos ido de Armenia con las manos vacías.
No hay duda que Nacional tuvo sus opciones el sábadoanterior, incluso el arquero Alexis Márquez fue pieza importante para mantenerel cero en los locales, sin embargo la falta de generación de juego ofensivo yen algunos pasajes la pasividadpermitió que un rival con limitaciones tuvieraen mayor cantidad de tiempo la pelota y generara zozobra en la defensaverdolaga.
Nuevamente se regalan varios minutos de los partidos yademás de los reconocidos problemas en defensa y en especial en recuperación enla mitad del terreno, no hay nadie capaz de echarse la responsabilidad sobresus hombros de generar juego y alimentar a los delanteros.
Como se sabía, Víctor Ibarbo no fue de la partida poracumulación de tarjetas amarillas y Dorlan Pabón, quien reapareció después deunas molestias físicas por sus características basadas en el cambio de ritmo,la potencia, habilidad y velocidad no es el tradicional pasador o habilitadorde los delanteros.
Sin un creativo, ya que Motta sigue muy lejos del nivelaunque cumple tácticamente (eso dice Santa), los intentos en ataque sonescaramuzas individuales principalmente de “Memín”.
Mondaini y Maggiolo (les falta movilidad en el frente deataque) que arrancaron desde el pitazo inicial son fácilmente referenciados porlas defensas rivales y suelen terminar aislados y con escasa participación enel duelo. Además, Patiño, quien vio acción por algunos minutos y se lesionóanda sin ritmo, peleado con la pelota y en estos momentos no es solución.
Preocupa y en serio la falta de funcionamiento debido a queya se jugaron 16 jornadas de la Liga y nada que aparece el verdadero Nacional opor lo menos el que queremos ver.
Santa busca y busca, pero no encuentra soluciones. Mueve susfichas sin éxito alguno y con razón la gente reclama una cara diferente delverde, pues si no se puede con Envigado y Pereira (con todo el respeto por esosdos clubes), muy complicado será superar a otros rivales en los cuadrangulares.
Esperemos que el retorno de Edwin Cardona después de un pasoexitoso en la selección Colombia Sub 20 y superado su tema de peso pueda servircomo revulsivo de una escuadra predecible y carente de imaginación. Hay quemantener la fe, pero el tiempo se agota.
En otras noticias verdolagas, durante la semana anterior seconoció que Nacional disputaría duelos amistosos de preparación en enero delpróximo año con Racing Club de Avellaneda donde milita Giovanni Moreno.
La intención es jugar dos encuentros, uno en Medellín y otroen Bogotá posiblemente, pero lo anterior no se encuentra plenamente confirmado.
Según la programación de la Dimayor, el verde cerrará lafecha 17 el domingo 7 de noviembre desde las 5:20 p.m. frente a La Equidad enel Atanasio Girardot, por el momento con las mismas restricciones de hace unosdías en las tribunas populares.
Para finalizar les recuerdo el correo de contactosomosdelverdeporsiempre@gmail.com con el objetivo de intercambiar cualquieropinión, crítica o comentario sobre el blog.
¡Fuerza Verdolaga!
Fuente: D- Content