Lo que mal comienza, mal terminaSufrimos de empatitis y la eliminación es cuestión de tiempo
Diciembre 02 de 2008Nada que hacer, Nacional ha pagado los errores del comienzode año y como el mal alumno todo se dejó para el final y a pesar del esfuerzoen los últimos juegos y de merecer una mejor "suerte" en el partidofrente al Tolima, aunque la fortuna no es propia del fútbol, nos encontramos alborde de la eliminación en los cuadrangulares, con la soga al cuello y elprecipicio a la vuelta de la esquina.
Es verdad que las matemáticas aguantan todo y que por lomostrado en el segundo tiempo del domingo pasado existe una leve esperanza deconseguir un resultado positivo en la ciudad de Ibagué, no hay que meternosmentiras, estamos prácticamente desahuciados y es hora de continuar con elproceso de reingeniería y pensar en el año 2009.
No estoy afirmando que debemos dejar a un lado los trespartidos que faltan. No faltaba más, hay que pelear en la cancha y no regalarnada, pero depender de otros marcadores y hacer fuerza por terceros es unasunto complejo. Estamos obligados a conseguir tres triunfos consecutivos yesperar que el rival de patio no sume seis unidades para alcanzar un verdaderomilagro deportivo cuando el rendimiento en la cancha no nos entrega esosmeritos.
Por las ironías que diariamente nos presenta el fútbol,Nacional jugó un correcto partido ante Medellín y uno de los mejores segundostiempos de los últimos meses ante Tolima. Sin embargo, no fue suficiente, faltópoder en la definición y en ambos encuentros no supimos mantener la ventaja. Esdecir, la famosa jerarquía brilló por su ausencia.
Después de la pobre presentación en Bogotá donde tuvimos unplanteamiento miedoso pese a tener a todo un estadio a favor y a un rivaldiezmado físicamente que había disputado una final tres días antes, las cosascambiaron por lo menos en actitudel día del clásico. Santa, utilizó a losmismos once, pero se buscó el partido más arriba intentando presionar al rivaly con un juego colectivo mucho más fluido.
No estoy afirmando que el jueves hicimos lo necesario paraganar, porque en realidad creo que el empate fue justo, pero no me cabe dudaque el compromiso fue mano a mano y si bien en varios pasajes del juego elloscontrolaron el balón durante un mayor tiempo, el equipo se mostró equilibradoen defensa y aunque Blandón nos salvó con dos oportunas intervenciones secambió la cara.
Igual, el marcador no sirvió y ese día confirme que duranteel año 2008, nos ha faltado jerarquía en todos los aspectos. Nuestrosdirectivos tomaron malas decisiones en el mes de enero en el tema decontrataciones y como no se montó una escuadra verdaderamente competitiva, laactuación en la Copa Libertadores fue pobre y en la Mustang no se logró un cupoa las semifinales.
Intentando corregir la "embarrada", La Junta se lajugó por Barrabás y las cosas no funcionaron. El estratega antioqueño, no logróplasmar en el campo su idea futbolística y prueba de lo anterior fue ladolorosa goleada por 5-0 que nos propinó Santa Fe. Dicen los abuelos que lo quemal comienza, mal terminay en nuestro caso, lo anterior parece convertirse enrealidad.
Barrabás, tuvo problemas con varios jugadores, aunque dichainformación no se confirme y a los directivos les faltó peso para frenar los"caprichos" de ciertos deportistas. Como si fuera poco, en el segundosemestre se invirtió mucho dinero en John Charria que no ha dado la talla yCarlos Rentería, quien no es tenido en cuenta por la dupla conformada por Santay Aristizábal.
Hoy, nos lamentamos porque estamos al borde de laeliminación, pero lo anterior simplemente es el curso lógico de un fracaso quearrancó desde enero cuando nos dormimos en los laureles, producto de las dosestrellas conseguidas en el año 2007.
Faltó el gol…
El duelo ante el Tolima fue una verdadera pena. Se empezócon buen ritmo e incluso se logró anotar en los primeros minutos, pero un errordefensivo en una jugada anunciada costó el empate.
En el complemento, Nacional expuso el mejor juego delsemestre. Llegó por los costados, mediante la larga distancia, con pelotaquieta y con jugadas asociadas de alto vuelo. El balón fue rebelde y BreinerCastillo atajó de todo, ahogando el grito de gol de 26 mil espectadores queasistieron al Atanasio y el de millones que lo seguían por televisión o radio.No era la noche y en general no era nuestro año.
Sufrimos de empatitis y estamos desaprovechando a GiovanniMoreno en una posición donde no se acomoda. El jugador antioqueño, como lo herepetido en varias oportunidades es media punta y no un volante creativo.Hacerlo retroceder por tantos metros es entregarle ventaja al rival para que loreferencie y desgastar a un jugador de esa forma es una tontería, pues elequipo lo necesita en una zona con mayor compromiso ofensivo.
Ante Tolima, Santa optó por utilizar a Charria comoconductor y si bien el vallecaucano no realizó un mal partido no aprovechó supegada. Como se esperaba cambiamos los tres volantes de marca por dos ofensivosaunque no entiendo porque se dejó por fuera a Jairo Palomino, quien según micriterio fue uno de los jugadores más destacados en el clásico.
Igual, no hay que llorar sobre la leche derramada y ahora loimportante es buscar los puntos en Ibagué y empezar la reconstrucción denuestra escuadra rumbo al próximo año. Igual, ganes o pierdas, en las buenas oen las malas, la hinchada siempre ha estado y estará alentando.
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¡Hoy más que nuncaFuerza Verdolaga!