América de CaliVisitando mal
Marzo 15 de 2011La lógica que de alguna manera ha impreso el América de Cali durante los últimos dos años parece estarse reflejando nuevamente en el actual equipo: se juega bien pero no se anota para ganar partidos y se pierden puntos en descuidos defensivos inocentes.
Como le leí a un colega ayer con gracia: “me gustó pero no me gustó”. Con excepción del primer partido contra el Quindío en el que no se contó con todo el equipo, América en particular no ha jugado mal como visitante. Sin embargo ya sumó su cuarta derrota en línea en esas condiciones. Esta vez fue contra Itagüí en Detaires, claro está que mostrando menos fútbol que en sus anteriores encuentros.
Perder jugando bien es definitivamente mucho peor que ganar jugando mal. Son muchas las variables que tiene el fútbol y así como los más apasionados se acercan al orgasmo viendo jugar al Barcelona FC de la actualidad, la única verdad es que el objetivo del fútbol es ganar anotando más goles que el contrario. Si los de Guardiola no ganaran a pesar de su buen juego, nadie hablaría del agradable espectáculo que brindan en el terreno de juego.
Es mucho lo que se puede valorar del América de Aponte. Se ve que hay trabajo, hay jugadores que han ido ganando en nivel. Además, la crisis institucional parece estar empezando su vía de extinción. El grupo ha comenzado a encontrar la tranquilidad y están llegando los patrocinios. Sin embargo, no hay resultados. En seis fechas se han conseguido apenas seis puntos y en este momento el equipo se encuentra en el puesto de promoción a sólo dos puntos del descenso directo.
El partido fue distinto al que América jugó contra Equidad en la quinta fecha. Eso se debe en parte a la suspensión de Fabián Morales, lo que provocó que Aponte tuviera que improvisar la línea defensiva. A eso hay que sumarle que después de las flojas actuaciones de Mario Llanos por la lateral izquierda, no hay un jugador definido para esa posición. Es evidente que el equipo jugó mucho más en Bogotá que en Itagüí.
La realidad es que América tiene problemas por las bandas para salir a atacar y sobre todo, para regresar a defender. Los rivales se han dado cuenta principalmente que la zona izquierda es altamente vulnerable y se están aprovechando de eso.
El gol de Itagüí llega por un mal rebote defensivo. El gol de la Equidad, había llegado ocho días antes por un autogol. América además tiene la pírrica suma de un solo gol anotado como visitante. Vemos entonces que principalmente hay problemas defensivos complementados con falta de definición. La misma historia del año pasado: se arman buenas jugadas en ataque, se desperdician muchos goles y se termina perdiendo por una desatención.
Es evidente que si un equipo gana absolutamente todos sus partidos como local en la Liga Postobón, podría alcanzar a entrar a los ocho. Pero hay que ver cuantos de ellos a lo largo de la historia de los torneos de seis meses han conseguido puntaje perfecto como locales. Es necesario sumar de una vez por todas en las visitas, no hay más margen de error, el descenso está a la vuelta de la esquina.
Creo que Aponte está jugando con lo mejor que tiene. Sin embargo, me queda aún una importante duda acerca de David Holguín, un jugador naturalmente de corte ofensivo que está siendo utilizado actualmente en la primera línea de volantes. Es corpulento sí, pero a veces luce vulnerable y parece no aportar mucho cuando se recupera el balón. Valdría la pena pensar en algunas variantes en este sentido. Afortunadamente Iván Vargas ya está de nuevo en las canchas y sabemos que su puesto es como volante de contención.
El próximo domingo América recibirá en Palmira al Independiente Santa Fe por concepto de la séptima fecha del campeonato. La consigna es una sola: GANAR.
¡Dale Rojo!
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Fuente: Iván Bahamón