No podemos seguir permitiendo la mala actuación de las llamadas “barras bravas” en el fútbol colombiano, y mucho menos a nivel mundial. Los hechos presentados por estos en las plazas del Hernán Ramírez Villegas y en el Manuel Murillo Toro, nos lleva a reflexionar, sobre los lamentables acontecimientos presentados en la ciudad de Port Said al noreste de Egipto, donde murieron 74 personas y resultaron heridas 136.
Y lo peor de todo, es que las garantías de seguridad para los deportistas y los espectadores son “controladas y efectivas por la ley”, tanto así, que estos dos escenarios deportivos fueron sancionados con solo dos (2) fechas, cuando en Pereira existieron agresiones físicas contra los jugadores del Alianza Petrolera, especialmente contra el golero del equipo petrolero.
¿Será que tenemos que esperar que suceda una tragedia similar a la anterior, o que siga aumentando la lista de muertos a causa de los desadaptados y violentos en el deporte? La ley está escrita, y todos se la pasan por la galleta. ¿Qué pasaría si estos hechos se presentaran en las principales plazas del país como Bogotá, Cali, Medellín o Barranquilla? ¡Ah cosa seria! Sanciones largas y un buen dineral para los señores directivos que manejan el fútbol en Colombia.
Mientras el Secretario de Gobierno de Bogotá, Antonio Navarro Wolff, dio a conocer esta mañana por medio de su cuenta de twitter una lamentable noticia: “Las autoridades distritales facilitarán las condiciones para la realización de espectáculos públicos en los estadios”. No fue el mejor comunicado para iniciar un nuevo día a los seguidores del fútbol capitalino, y menos para aquellas personas que lucharon a capa y espada, por muchos años, para que el coloso de la 57 fuera destinado para actividades deportivas, más no culturales.
Ahí si entra a desfilar orgullosamente la Nueva Ley de Espectáculos que se sancionó a finales del 2011, consagrado en el parágrafo del artículo 15 de la nueva ley de espectáculos públicos de las artes escénicas.
Sinceramente me declaro en contra de este atropello que atenta a la infraestructura del Campín, que permaneció cerrado por más de ocho meses, debido a las reformas y adecuaciones exigidas por la FIFA para el Mundial Juvenil Sub 20, obligando a los clubes de la ciudad (Santa Fe – Millonarios) a buscar nuevos escenarios para cumplir con el calendario de la Liga Postobón.
Amanecerá y veremos.
Foto cortesía: ElColombiano.com
Miguel Angel Sánchez Castro
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