Un bonito inicio, ya se está convirtiendo en costumbre que Real Cartagena le gane a su rival regional y hay que decirlo, desde que Hubert Bodhert dirige al equipo heroico, Real Cartagena se ha constituido en el papá del cuadro barranquillero.
De nada sirvieron los misterios previos de Jorge Luís Pinto, Real Cartagena apeló a un futbol más práctico y a base de efectivos contragolpes fue poniendo contra las cuerdas a su oponente hasta liquidarlo prácticamente por nocaut.
Hubert Bodhert, ha sabido sacar partido de una nomina corta y desde hace dos años ha salido avante y ha derrotado al Junior de Comesaña, de Quintabani y ahora le receta una nueva goleada al equipo de Pinto, demostrando que a fuerza de trabajo y buena disposición técnica y táctica, un equipo modesto puede vencer hasta al más encopetado y adinerado adversario.
Bodhert, le tiene "cogido el tiro" al equipo de la arenosa y desde su llegada al banco del real Cartagena prácticamente ha emparejado las estadísticas históricas de los enfrentamientos entre estos dos clubes costeños. Sobre el partido decir que Real Cartagena se sobrepuso a un comienzo errático y como pudieron se estuvieron defendiendo de las arremetidas del equipo tiburón que en los primeros 18 minutos tuvo más de cuatro legadas claras de gol que no fueron bien capitalizados por los delanteros junioristas que no sacaron buen provecho del las evidentes fallas del sistema defensivo heroico que lució confundidos y nervioso desde el inicio del encuentro.
Lentamente Real Cartagena se fue afianzando y con base en el buen trabajo de sus creativos fue tomando el control del balón y se fue apoderando del medio del campo generando peligro en el área rival convirtiendo el primer tanto por intermedio del volante David Silva, que marcó uno de los mejores goles de la fecha. El segundo gol vendría luego de un error garrafal del defensa Andrés Felipe González, que fue bien capitalizado por el buen volante Jhon Edinson Hernández, que además de anotar mostró cosas bastante interesantes tanto en la parte ofensiva como en sacrificio y colaboración con sus compañeros, cuando hubo necesidad de defender.
Junior tendría una oportunidad de descontar hacia el final del primer tiempo pero Carlos Bacca desperdició una pena máxima, que fue adivinada por el arquero Adrian Berbia.
En el segundo tiempo Real Cartagena, fue desgastando al Junior a base contragolpes y con el ingreso de Edinson Palomino, fue arrinconando a una defensa lenta que al final no pudo controlar las constantes punzadas que el argentino Jorge Emmanuel Molina, le metía a sus compañeros con bastante frecuencia, una de ellas fue aprovechada por el rapidísimo Palomino para de esa manera asestarle la estocada final a un junior que volvió a defraudar a sus parciales en el arranque de este torneo con una victoria que duele mas por todo lo que representan los partidos ante su rival de región.
Buen arranque pues, para este Real Cartagena que de la mano de Hubert Bodhert, espera seguir sumando unidades para conseguir el objetivo de este semestre que debe ser el ingreso a los ocho mejores del rentado colombiano, demostrando que en el fútbol ya no hay paternidad económica ni deportiva que se pueda imponer a las ganas y al trabajo profesional de un puñado de jugadores que se entregan de lleno por una causa común llamada Real Cartagena.